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7 ago 2021

"Por el Palo, con un par ..."


El pasado jueves Ana y yo volvimos a Hospitales, en esta ocasión con Nayra, Ruben, Tere, Xua y Yolanda “glamour”.


Pero lo reseñable, además de tan especial compañía, ...


no es que una vez más hubiésemos hecho este tramo desde la Mortera a El Palo, ...


ni tampoco que durante todo el recorrido nos acompañase una ventolera considerable, ...


ni siquiera que mi pino favorito se encontrase bastante maltrecho a causa de un pequeño incendio, ...


ni que junto al hospital de Fonfaraón, nos topásemos con una patrulla del SEPRONA.


Lo verdaderamente admirable nos lo encontramos en El Palo, pues a la vez que nosotros, alcanzaban el alto del puerto con gran jolgorio un grupo de Peregrinos, pero ... ¡oh, sorpresa! el centro de atención es un Peregrino en silla de ruedas.


Al acercarnos nos percatamos que se trataba de los hermanos Juan Luis y Oliver, protagonistas del documental “Camino sin límites”, a quien les acompañaba y ayudaba un grupo de amigos con el ánimo de conseguir llegar a Berducedo, pueblo de su abuelo.


Ya en casa, a través de su cuenta https://www.facebook.com/Olivertrip1/ nos enteramos de su actual reto: “CAMINO SIN LÍMITES, A LAS RAICES”.


Impresionante desafío que les llevó en 9 duras jornadas, con un par … desde Oviedo a Berducedo, por el trazado de El Camino Primitivo.


¡BUEN CAMINO SIN LÍMITES!

18 jul 2021

"Con niebla también se disfruta de Hospitales"


El pasado jueves volví a Hospitales, en esta ocasión en compañía de Os To y un grupo de amigos que están recorriendo el Camino Primitivo, jornada en la que “INCLUSO CON UN POCO DE NIEBLA” pude comprobar varias cosas:

  • Que no solo yo disfruto de este tramo, pese a la niebla y no poder gozar de su incomparable paisaje.
  • Que el número de Peregrinos, que al menos ese día y a simple golpe de vista, era mayor el de los que caminaban por Hospitales que el de los que llegaron a Pola de Allande.
  • Que la señalización es la necesaria y lo suficientemente clara desde La Mortera a La Marta, abundantísima desde La Marta a El Palo y nula o casi, desde La Marta a Montefurao por Vallinadosa. Repintado, que conviene aclarar, está hecho de manera altruista por personas ajenas a La Administración.
  • Que tanto al gobierno regional como a los locales afectados (Tineo y Allande), les importa un h… El Camino al paso por su territorio.
  • Que la preocupación entre los hosteleros de Pola de Allande, a causa del aumento del tránsito por Hospitales, va en aumento a la par que la pérdida de gracia en el trato y su afán por seguir desacreditando este tramo.
  • Que la aparición de nueva competencia de alojamientos en Pola, lejos de mejorar “el ambiente”, se tensa cada día un poco más.
  • Que mi mosqueo también aumenta, con respecto a los “arreglos” llevados a cabo en la cabaña contigua al viejo Hospital de Fonfaraón.

Y por último; sin ningún ánimo de polemizar y como una opinión personal, creo que “en la actualidad” y según pude comprobar el jueves, sigue siendo una pena perder altura y una jornada bajando a Pola de Allande, pudiendo ir tomando altura a más o menos media ladera, aunque sea hasta El Palo, ...


además de perderse este tramo, que a mi parecer merece formar parte de esas etapas que todo aquel que recorrió algún Camino guardará para siempre en su memoria.

Foto: Os To

Gracias a Os To y sus compañeros de Camino, por haberme invitado a compartir con ellos ese magnífico día.

6 jun 2019

“Por Hospitales”


Quizá esta sea una de las frases más repetidas por todos aquellos que recorren o piensan recorrer el Camino Primitivo e incluso, por los que ya lo realizaron en alguna ocasión.


Unos la dirán como deseo, otros como interrogante, algunos con miedo y cada vez más, con la satisfacción de haber podido disfrutar de uno de los tramos más emblemáticos del Camino.


Sensación que experimento yo, cada vez recorro los escasos quince kilómetros que separan la capilla de San Pascual en La Mortera de Montefurado, bien sea como etapa del Camino Primitivo o como disculpa para quitarse el mono de Camino.


Como me ocurrió en las dos últimas ocasiones, una a finales de febrero y la otra el pasado jueves, en las que acompañé a cuatro amigos para que descubriesen éste espectacular tramo.


Si en la primera, con un magnífico día, únicamente nos encontramos con un par de Peregrinos, la pasada semana nos encontramos con algo más de una docena a lo largo del tramo.


Jornada en la que también nos llevamos una sorpresa, que aún no me atrevo a calificar pese a resultarme un tanto mosqueante, pues en la cabaña contigua al viejo hospital se están llevando a cabo algunas “obras”, que ya afectaron al cambio de una colorida techumbre y a la colocación de unas puertas, ...


eso sí, con un cartel que advierte claramente que pisamos una propiedad privada.


Sería una pena que la falta de “tacto”, respeto y control, acabase con uno de los pocos lugares que se mantienen prácticamente intactos desde que, en el primer tercio del pasado siglo, se abandonase el lugar al caer en el olvido el Camino Primitivo.


Mis allegados conocen mi pasión por el trazado histórico, sin despreciar para nada la opción de Pola de Allande, como suele hacerse con éste en la capital del concejo, en algunas guías y otras publicaciones.

Tramo de Pola de Allande al puerto de El Palo

Los argumentos que se utilizan para desdeñar éste tramo, suelen hacer alusión a la dureza y peligrosidad del tramo, especialmente en su discurrir por la parte alta de la sierra de Fonfaraón.


Respecto a la dureza, tanto la distancia como los desniveles acumulados a salvar son menores por Hospitales, razón por la que ésta opción permite acortar en una jornada el Camino Primitivo. En éste enlace se hace una comparativa de los dos trazados.

Fernando y Enrique con Also, a la entrada de Montefurado

Y en lo referente a la peligrosidad ¿? ... con buen tiempo, la única precaución que debe tomarse para disfrutar de la jornada, es la de llevar la cámara de fotos, agua y algo de comida, pues con el cierre del bar de Lago, tanto desde Pola de Allande como desde La Mortera, no se encuentra ningún lugar donde avituallarse.


Con mal tiempo o mucha niebla, en las condiciones actuales de señalización no debería de afrontarse, salvo por conocedores del tramo. Bien es verdad que si se realizase una reposición, con un ligero aumento y repintado, con material fluorescente, de las estacas de madera que existen a partir de La Paradiella, el riesgo de perderse con climatología adversa quedaría considerablemente reducido.


Asignatura que, al igual que el tramo “histórico” que discurre por Vallinadosa, en el que no es necesario llegar al alto del puerto del Palo, para alcanzar Montefurado, dependerá del beneplácito de las autoridades o altos funcionarios “in” competentes, ... hasta el momento.


Yo aconsejo optar por la ruta de Hospitales, siempre que la climatología sea favorable y antes que los despropósitos lo estropeen, eso si, siempre tomando como punto de partida Campiello o Borres, ya que el primer punto seguro para finalizar la jornada o avituallarse es Berducedo.

Al fondo, los Picos de Europa
Tras la zona de humo, se encuentra el macizo de Ubiña

28 sept 2018

"La Mortera - Santiago"


Tal y como teníamos previsto el pasado domingo, a eso del mediodía, Ana y yo entrábamos en la plaza del Obradoiro después de haber recorrido, una vez más, nuestro queridísimo Camino Primitivo. 

A punto de marcarnos los primeros pasos de La Danza del Portal

Y en esta ocasión ¡por fin! también lo pudo hacer con nosotros Yolanda “glamour”, que después del desmayo y otros avatares, reconoció que ya no está en condiciones de hacer más “caminatas”, y eso que se incorporó en Lugo y le llevaron todos los días los pecados, está claro que la edad les afecta a unos más que a otros. 


Como ocurre siempre la alegría de alcanzar Santiago se mezcla con la tristeza de no poder seguir, por lo menos hasta Finisterre, pero para ello tendremos que esperar a mejor ocasión, pues los compromisos sociales son los compromisos.


Los mismos que nos obligaron a tener que hacerlo en dos partes, Oviedo - La Mortera y La Mortera - Santiago, circunstancia que no nos impidió disfrutar al máximo del espectacular trazado, de sus gentes y del cariño de los nuevos compañeros de Camino, ingredientes que nos ayudarán a resistir hasta poder afrontar el siguiente reto caminero. 


Pues desde el mismo instante de dejar atrás la capillina de San Pascual nos encontramos con Ester y “la Irlandesa” ... pena de ser un inútil para hablar inglés ... bueno y menos mal que Ana cada vez se suelta más y me hace de “puente”. 


Ese día tocó pasar Hospitales entre un manto de niebla, una pena para los que lo recorrían por primera vez, pero espectacular para nosotros, ...


que como hacemos habitualmente al llegar a La Marta continuamos por Vallinadosa, libre de niebla y con sol, hasta Montefurado y Lago, lugar en el que ya no existe posibilidad de avituallarse, para finalmente alcanzar Berducedo, donde su selecto parque automovilístico nos dejó boquiabiertos. 


La siguiente jornada nos regaló un precioso oleaje de niebla sobre las montañas al amanecer ...


y la compañía de Ester, Mireya y un grupo de sonoros alleranos de Moreda. 


Pero también la tristeza nos embargó al alcanzar la zona arrasada por el fuego el pasado año, comprobando una vez más la poderosa fuerza que tiene la naturaleza para recuperarse de nuestro continuo maltrato, ...


pudiendo rematar la jornada con una visita al magnífico museo etnográfico de Grandas, donde los recuerdos de la infancia, de repente, se hicieron realidad. 


Otra jornada que comienza con niebla mañanera hasta el alto del Acebo, lugar en el que las golondrinas ya se van agrupando, donde pueden, para su inminente viaje a tierras más cálidas para pasar el invierno. 


Medio kilómetro después del alto, nos encontramos con otra pequeña aglomeración en este caso de Peregrinos para hacerse una foto en la “frontera”.


Al poco de haber dejado atrás la línea fronteriza se comienzan a encontrar los nuevos e innecesarios mojones gallegos, ahora con las conchas colocadas por el mismo operario que en Asturias, es decir como le pareció, ....


aunque en Galicia puede estar justificado al obedecer a su propio carácter, pues ya se sabe lo que ocurre cuando se cruzan dos Peregrinos gallegos en el Camino y uno le pregunta al otro: ¿vas o vienes? y el otro responde ¿y tú?.

Apenas 100 m. separan los mojones de las dos fotos, en el Acebo

A la entrada de Fonsagrada comprobamos que se recuperó, a medias, la antigua entrada a la villa al igual que la señalización del trazado a Montouto por Burón. 


También conocimos a Miguel Ángel, nuevo cura de Fonsagrada tras el fallecimiento de Don Ramón, que afortunadamente continúa con la tradicional bendición y atención a los Peregrinos, que se completa en la villa con el nuevo y espectacular albergue que lleva el nombre del fallecido párroco. 


Siguiente jornada de igual corte, niebla mañanera para dejar vía libre a un veraniego sol, en Paradavella compartimos mesa y cerveza con cinco colegas "de la isla de enfrente" ...


antes de afrontar las rampas del Sapo, Fontaneira y el innecesario rodeo del nuevo trazado por el Campo de la Matanza, para finalmente alcanzar Cádabo Baleira. 


Al día siguiente la niebla hace menos acto de presencia y tras la Baqueriza, la capilla del Carmen, Villabade y Castroverde continuamos por una agradable sucesión de caminos y carreterillas hasta llegar al eterno “desvío provisional” sobre el arcén de la LU-530 ... 


que da paso al pesado acercamiento a la capital lucense por las Casas da Viña, el Vertedero y los barrios de Castelo y la Chanca, para finalmente ascender hasta la puerta de San Pedro y entrar en el recinto amurallado. Recinto que abandonamos al día siguiente, ...


por la Puerta de Santiago, ya en compañía de Yolanda “glamour” que va a realizar el intento definitivo de alcanzar Santiago. 


La jornada hasta Puente Ferreira discurrió sin otra novedad, que el bocadillo de Burgo de San Vicente, el paso por San Román de Retorta, donde también cerró el bar, ...


y los agradables encuentros con los compañeros de Camino, hasta llegar al albergue donde Yolanda nos dio un susto de muerte yéndose al suelo. Afortunadamente lo de Yoli solo se quedó en un susto y al día siguiente pudimos abandonar Puente Ferreira los tres ....


y alcanzar Melide, por el Camiño de Oviedo, sin otra novedad que un poco de niebla y un agradable multiencuentro en el Carburo de Irago, único bar abierto a lo largo de la etapa.


En Melide, además del pulpo de Ezequiel, la misa y la bendición, tuvimos la ocasión de brindar con los Canarios por el cumpleaños de Perdomo y por un futuro encuentro en la isla tinerfeña.


Pese a la corta distancia de la siguiente jornada, pues optamos por quedamos en Arzúa, la incorporación del Camino Francés al trazado Primitivo y su variopinta riada peregrinal ...


genera en mí un estado de ánimo ciertamente extraño; por un lado de agobio por la masificación y la falta de cuidado al Camino, tanto por parte de autoridades “señalizadoras, mejoradoras y reparadoras” como de transeúntes y nuevos “mercaderes”.


Mientras que por otro lado, siento pena por la falta de respeto a todos los que hacen el Camino por “ALGO” y no por diversión, mero pasatiempo o para presumir de “papelín” como dice el “toro”, y que poco a poco van transformado y diluyendo el espíritu de aquel Camino que Ana y yo descubrimos el año 2002, pero en fin eso será mejor dejarlo para otro día.


La penúltima etapa discurrió de igual modo que la anterior, rápido, sol y con mucha gente de toda condición, incluso “chorizos”, pues a Ana le robaron el sombrero de encima de la mochila en un abrir y cerrar de ojos. El momento más agradable del día fue la parada en A Casa Verde, donde Sonia sigue al pie del cañón repartiendo cariño, simpatía y chupitos antidepresión “turigrínica”.


La última jornada la afrontamos antes de clarear el día, no por que nosotros tuviésemos prisa, pero los compañeros de pensión, en un alarde de “respeto a los demás” iniciaron su jolgorioso ajetreo mochi – maletero en torno a las 5,30 de la mañana. Así que con linterna en ristre dejamos atrás Pedrouzo, para pasar por Amenal, el cierre del Aeropuerto, la señal del concejo de Santiago, ...


San Paio, Lavacolla y Vilamaior para alcanzar San Marcos.


Pasando después por el monumento al Peregrino, sin poder ver las torres a causa de la niebla que envolvía Santiago, ...


para continuar el descenso en dirección al casco urbano compostelano y la Catedral.


La entrada a la plaza despierta sentimientos que eclipsan todos los posibles sinsabores de las últimas jornadas, concentrándote en dar gracias a DIOS por LA VIDA y a todos los que nos acompañaron y ayudaron a que EL CAMINO fuese más llevadero y agradable.


Ahora toca cumplir con los ritos todavía “permitidos”, que eso es harina de otro costal, ...


celebrarlo y pedirles “que no nos quiten la salud que tenemos” ...


para poder ir pensando en el próximo Camino.