27 jun. 2017

"Lebeña - Santo Toribio de Liébana" 7ª etapa Camino Lebaniego


Por fin el pasado viernes 16 afrontamos los últimos kilómetros de ese Camino Lebaniego que, el pasado 23 de abril, habíamos iniciado en La Villa.


A eso de 8,45 de la mañana, en compañía de Héctor, nos pusimos en marcha desde el aparcamiento de Santa María de Lebeña, lugar en el que habíamos dado por finalizada la etapa del día anterior.


Tras un corto descenso por la CA-880 y escasos 400 m. sobre la N-621, en los que se cambia de margen del río Deva, se alcanza la carreterilla de Allende.


Por la que se inician 2,5 km. de ascenso, a lo largo del que a nuestras espaldas se contempla una bonita perspectiva de la Iglesia de Santa María de Lebeña.


La subida se hace sobre asfalto hasta dejar atrás las casas del pueblo, para seguir por un marcado camino de “hormigón rayado” sobre el que se alcanza el collado por el que se cambia de valle y se da vista a Cabañes, siguiente pueblo de paso al que se llega tras 1 km. de baja sube. 


Se deja atrás Cabañes con un tramo entre prados de 300 m. en bajada, para afrontar los siguientes 600 m. de ascenso, ahora entre castaños, tras los que se alcanza el área recreativa de Los Castaños de Pendes. 


El área recreativa se deja atrás sobre la CA-884, por la que tras un par de atajos para acortar las cerradas curvas de la carretera se llega a Pendes, para abandonar el asfalto a través del pueblo. 


Se continúa el descenso atravesando Pendes y otros 1.600 m. por un camino entre prados, tras los que se alcanza la ermita de San Francisco y una planta de tratamiento de agua, lugar en el que nos despedimos de los caminos de tierra para continuar 900 m. sobre asfalto hasta llegar al puente sobre el cambiamos de margen del Deba y nos deja al borde de la N-621, en plena travesía de Tama. 


Travesía que se completa sobre la acera por la que se continúa los siguientes 2,5 km. hasta alcanzar Potes, habiendo dejado atrás los núcleos de Aliezo y Ojedo, tramo de eminente carácter urbano y que lleva a las puertas de la capital de la comarca Lebaniega. 


Nada más iniciar la travesía de Potes, se cambia la N-621 por la CA-185, que hace las veces de calle principal en memoria del Doctor Hencinas. 


Superados los soportales se llega al puente sobre el río Quiviesa y la plaza del Capitán Palacios con su bien conservado entorno, presidido por la magnífica Torre del Infantado. El trazado continúa rodeando la iglesia parroquial de San Vicente para seguir por Eduardo García de Enterría hasta retomar la CA-185, por cuya acera se continúa 600 m. en ligero ascenso y paralelos al río Fonfría, que al unirse en Potes con el Quiviesa forman el Deva, hasta alcanzar la rotonda con el desvío a Santo Toribio.


Donde el trazado pedestre sigue sobre un andadero que intercala tramos de tierra, hormigón y asfalto, para después de 2,3 km. de permanente ascenso llegar al Monasterio de Santo Toribio.


Donde atravesamos la Puerta del Perdón un poco pasadas las 12 de la mañana, pero justo para poder asistir a la mayor parte de la misa y a la ceremonia de besar el “Lignum Crucis” (madera de la Cruz). 


Una vez cumplido con los obligados ritos, toca recoger “La Lebaniega” para iniciar el regreso a Potes, ya sin niebla en la cordillera, donde celebramos el final del Camino con Héctor y Cayo, nuestro amable posadero en Potes. 


En resumen: 16 km. de tranquila y cómoda jornada, sin sobresaltos ni peso, pues con eso de que habíamos dormido en Potes y teníamos que regresar, Cayo solo nos dejó llevar lo imprescindible para que pudiésemos andar más ligeros y llegar a la misa del Peregrino, y menos mal, pues una vez terminada la ceremonia la puerta se cierra. 


Así que si no se llega en horario, o te esperas hasta la siguiente o te vuelves a casa sin poder atravesar la Puerta del Perdón. 
Horarios de Visita: 
Verano - del 1 de mayo al 30 de septiembre 
mañana de 10:00 a 13:00 y tarde de 16:00 a 19:00 horas
Invierno - del 1 de octubre al 30 de abril
mañana de 10:00 a 13:00 y tarde de 16:00 a 18:00 horas


Horarios de Misa: 
Todos los días, hasta el 22 de abril de 2018, Misa del peregrino a las 12:00 horas 
Hasta el 12 de octubre, Sábados y vípera de fiestas, a las 19:00 horas
Domingos y festivos hasta el 12 de octubre, a las 10:30 y a las 12:00 horas 
Domingos y festivos desde el 12 de octubre, a las 12:00 horas 

23 jun. 2017

"Cades - Lebeña" 6ª etapa Camino Lebaniego


El pasado jueves 15 afrontamos por segundo día consecutivo y sexta jornada desde Villaviciosa, el tramo que separa Cades de Lebeña del Camino Lebaniego.


La que, sin muchas dudas, podía haber sido la etapa más bonita de todo el trazado, se quedó en el "podía" y ... menos mal, pues la cosa pudo acabar bastante peor.


Nada más salir de la Casona del Nansa y atravesar el puente del Arrudo, nos encontramos la primera señal de la mañana, ...


... que sobre la CA-856 nos conduce hasta la Ferrería de Cades para continuar por el mismo trazado de la carretera hasta el puente de Sobrelapeña, habiendo dejado atrás a lo largo de este tramo de poco más de 7 km., ...


... el mirador de La Palombera, bajo el que cambiamos la compañía del río Nansa por el de el Lamasón, y las casas de La Venta de Fresnedo.


Desde el puente, con la presencia de la encaramada iglesia de Santa María de Sobrelapeña, se continúa por la derecha para atravesar el pueblo y en suave ascenso continuar sobre la CA-282 durante los siguientes 3 km. para alcanzar el pueblo de La Fuente y la iglesia románica de Santa Juliana.


Desde donde se continúa 200 m. más, sobre la CA-282, hasta el primer desvío por la derecha.


Carreterilla por la que se continúa ascendiendo 1,3 km. hasta llegar al pueblo de Burio, ...


... donde la aparición de un amplio camino con hormigón "rayado" anuncia las rampas que nos esperan durante los siguientes 1.500 m. para ascender al Collado de Hoz, tras los que se recupera momentáneamente el tránsito por la CA-282.


Y como dice nuestro amigo Héctor, probablemente nos encontremos en uno de los lugares más bonitos del planeta … ¡pero no podemos verlo!.


Pues desde que iniciamos la jornada nos acompañó una espesa cortina de niebla que no nos dejó disfrutar del paisaje, ni un solo minuto en todo el día, … bueno para no mentir, un par de kilómetros antes de llegar a Lebeña nos permitió entrever parte del impresionante paisaje que nos perdimos durante la jornada.


Después de 700 m. por la CA-282 nos despedimos del asfalto por lo que resta de jornada, continuando sobre un marcado camino que por la izquierda desciende hasta Cicera.


Tras reponer fuerzas en Cícera, retomamos la marcha sobre una de las dos posibles opciones existentes para alcanzar Lebeña.


De las dos opciones nos enteramos a posteriori, ya que nos limitamos a seguir la señalización que desciende desde el albergue hasta el final del pueblo, para iniciar entre impresionantes castaños el largo y duro ascenso al Collado Arcedón.


Para después de tres duros kilómetros de permanente ascenso alcanzar el Collado.


Punto en el que la pésima señalización, la niebla y un poco de exceso de confianza, nos lleva a continuar por el trazado más lógico: la pista por la que venimos transitando desde Cicera, ¡craso error!.


Pues después de un buen trecho (algún que otro km.) de haber dejado atrás “los lirios” y ...


... el cargadero de ganado sin ninguna señal y sin batería en mi móvil, afortunadamente si en el de Ana, nos encontramos al buen Héctor que había decidido que ya estaba bien de caminar sin encontrar marcas y regresaba en busca de la última que había visto.


Así que con excelente criterio, pues de no haber sido así el futuro que nos esperaba era el llamar al 112, con gran dolor de corazón, decidimos acompañarle y volver sobre nuestros pasos hasta la última señal.


Estaca que se encontraba frente a “los lirios”, y para más detalles yo había visto y pasado completamente por alto al creer que era el indicador con el nombre de la braña, pues al encontrarse a unos metros del camino sin otra indicación ni rastro aparente de sendero así lo parece.


Así que una vez recuperados “los lirios”, con un poco menos de niebla, observamos que unos metros más arriba existe otra señal en un estado bastante precario de equilibrio y mantenimiento, que indica claramente que el Camino Lebaniego continúa junto al muro de la cabaña que se levanta frente al cargadero, para continuar girando hacia la derecha sobre una senda más marcada y evidente.


Por lo que la referencia a tener en cuenta, especialmente con niebla, debe de ser el de no rebasar el cargadero de ganado y continuar junto al muro lateral derecho que rodea la cabaña que se encuentra frente al mismo, pues “los lirios” pronto se marchitarán.


Así que tras esta aventura y haber aprendido que si en media hora (una para Héctor que está más curtido) no se encuentra ninguna señal se debe volver hasta la última vista, afrontamos los 5 km. de descenso que nos separan de Lebeña, ahora ya sin separarnos de Héctor.


En este tramo incluso la niebla abrió un poco y nos dejó contemplar, un trozo, del espectacular paisaje que nos rodeaba.


Ya en Lebeña, tomamos un taxi para irnos a Potes a reponer fuerzas, descansar y pasar la noche, que mañana será otro día, en el que queremos recorrer los 16 km. que separan Lebeña de Santo Toribio antes de las 12 de la mañana, para así poder llegar a la Misa del Peregrino.


En resumen: los más o menos 25 km. que inicialmente preveíamos recorrer, se convirtieron en treinta y muchos, envueltos por una permanente y en ocasiones espesa niebla, que además de no dejarnos ver nada del entorno por el que discurre la etapa, colaboró a darnos un susto en forma de pérdida.


Pero como decía “Willian” y repite Héctor; “all is well that ends well” (todo está bien si termina bien) y terminó francamente bien.


Pues de no haber sido por este incidente, no hubiese nacido una nueva amistad caminera, ni tampoco habríamos aprendido la lección de volverse cuando después de media hora caminando no se encuentran señales, … quien lo diría, después de viejos gaiteros.

20 jun. 2017

"Unquera - Cades" 5ª etapa Camino Lebaniego


Tal y como teníamos previsto el pasado miércoles día 14, a eso de las 11,30 de una “borrinosa” mañana de miércoles, Ana y yo retomábamos ese Camino Lebaniego que tras varios domingos sueltos, habíamos interrumpido el 4 de junio.


Los primeros 3 km. discurren por una sucesión de caminos sobre los que se van dejando atrás algunos barrios de Pesués hasta alcanzar la CA-181 y el puente sobre el que salvamos las aguas de la ría de Tina Menor, creada por el río Nansa al desembocar en el Cantábrico y que a partir de este punto pasará a ser nuestro compañero de camino durante la mayor parte de lo que resta de jornada.


El tramo siguiente hasta alcanzar la iglesia de Muñorodero, punto en el que encontramos la primera señal del Camino Lebaniego, discurre casi íntegramente sobre el arcén de la CA-181.


Desde El Salín, 400 m. antes de llegar a la iglesia, ya dejamos de cruzarnos con Peregrinos, pues aquí se abandona el trazado del Camino del Norte para seguir sobre el de la senda fluvial del Nansa.


Senda que desde hace unos años, por decisión de no se sabe quien, forma parte del trazado “oficial” que seguimos los “Crucenos” en pos del monasterio de Santo Toribio de Liébana.


Y por éste agradable recorrido, en el que agradecemos el entrenamiento de subir y bajar escaleras que tuvimos en Venecia, ...


... discurren los siguientes 8 km. hasta superar la central hidráulica de Herrerías y el caserío de Trascudia.


Lugar donde el trazado deja momentáneamente de ser un cómodo paseo al borde del Nansa, para afrontar el empinado ascenso al Tortorio y ...


... su consiguiente descenso por la escarpada ladera derecha del río, hasta recuperar el asfalto y el nivel del río.


Iniciando otros 2 km. de ascenso, en esta ocasión sobre asfalto y hormigón “rayado”, hasta dejar atrás el pueblo de Cabazón.


Desde donde se continúa sobre una carreterilla, por la que se deja de subir y se desciende a la CA-855, para en la Venta del Vallejo dejarla por la derecha e inmediatamente girar a la izquierda continuando por otra carreterilla que tras 600 m. de suave subida se comienza a descender a Cades.


En nuestro caso, tras 900 m. de descenso y poco antes de llegar a Cades, nos desviamos por una pista de hormigón que por la izquierda desciende hasta la CA-855 para llegar a La Casona del Nansa, hotel donde pasamos la noche, evitando así el rodeo que deberíamos dar en el caso de llegar a Cades.


En resumen; bonitos y entretenidos 19 km. de etapa entre Unquera y Cades, en los que disfrutamos de un agradable y ...


... refrescante entorno en la primera parte del recorrido y de una pesada y calurosa segunda parte, en la que el asfalto y la aparición del sol nos aburrieron un poco.


Durante todo el recorrido la señalización es la adecuada, aunque en el tramo más agreste entre Trascudia y la carretera, ...


... no estaría de más reforzarla, pues con vegetación alta puede complicarse la orientación, especialmente con un desvío que conduce al mirador de El Collado.