28 sept. 2018

"La Mortera - Santiago"


Tal y como teníamos previsto el pasado domingo, a eso del mediodía, Ana y yo entrábamos en la plaza del Obradoiro después de haber recorrido, una vez más, nuestro queridísimo Camino Primitivo. 

A punto de marcarnos los primeros pasos de La Danza del Portal

Y en esta ocasión ¡por fin! también lo pudo hacer con nosotros Yolanda “glamour”, que después del desmayo y otros avatares, reconoció que ya no está en condiciones de hacer más “caminatas”, y eso que se incorporó en Lugo y le llevaron todos los días los pecados, está claro que la edad les afecta a unos más que a otros. 


Como ocurre siempre la alegría de alcanzar Santiago se mezcla con la tristeza de no poder seguir, por lo menos hasta Finisterre, pero para ello tendremos que esperar a mejor ocasión, pues los compromisos sociales son los compromisos.


Los mismos que nos obligaron a tener que hacerlo en dos partes, Oviedo - La Mortera y La Mortera - Santiago, circunstancia que no nos impidió disfrutar al máximo del espectacular trazado, de sus gentes y del cariño de los nuevos compañeros de Camino, ingredientes que nos ayudarán a resistir hasta poder afrontar el siguiente reto caminero. 


Pues desde el mismo instante de dejar atrás la capillina de San Pascual nos encontramos con Ester y “la Irlandesa” ... pena de ser un inútil para hablar inglés ... bueno y menos mal que Ana cada vez se suelta más y me hace de “puente”. 


Ese día tocó pasar Hospitales entre un manto de niebla, una pena para los que lo recorrían por primera vez, pero espectacular para nosotros, ...


que como hacemos habitualmente al llegar a La Marta continuamos por Vallinadosa, libre de niebla y con sol, hasta Montefurado y Lago, lugar en el que ya no existe posibilidad de avituallarse, para finalmente alcanzar Berducedo, donde su selecto parque automovilístico nos dejó boquiabiertos. 


La siguiente jornada nos regaló un precioso oleaje de niebla sobre las montañas al amanecer ...


y la compañía de Ester, Mireya y un grupo de sonoros alleranos de Moreda. 


Pero también la tristeza nos embargó al alcanzar la zona arrasada por el fuego el pasado año, comprobando una vez más la poderosa fuerza que tiene la naturaleza para recuperarse de nuestro continuo maltrato, ...


pudiendo rematar la jornada con una visita al magnífico museo etnográfico de Grandas, donde los recuerdos de la infancia, de repente, se hicieron realidad. 


Otra jornada que comienza con niebla mañanera hasta el alto del Acebo, lugar en el que las golondrinas ya se van agrupando, donde pueden, para su inminente viaje a tierras más cálidas para pasar el invierno. 


Medio kilómetro después del alto, nos encontramos con otra pequeña aglomeración en este caso de Peregrinos para hacerse una foto en la “frontera”.


Al poco de haber dejado atrás la línea fronteriza se comienzan a encontrar los nuevos e innecesarios mojones gallegos, ahora con las conchas colocadas por el mismo operario que en Asturias, es decir como le pareció, ....


aunque en Galicia puede estar justificado al obedecer a su propio carácter, pues ya se sabe lo que ocurre cuando se cruzan dos Peregrinos gallegos en el Camino y uno le pregunta al otro: ¿vas o vienes? y el otro responde ¿y tú?.

Apenas 100 m. separan los mojones de las dos fotos, en el Acebo

A la entrada de Fonsagrada comprobamos que se recuperó, a medias, la antigua entrada a la villa al igual que la señalización del trazado a Montouto por Burón. 


También conocimos a Miguel Ángel, nuevo cura de Fonsagrada tras el fallecimiento de Don Ramón, que afortunadamente continúa con la tradicional bendición y atención a los Peregrinos, que se completa en la villa con el nuevo y espectacular albergue que lleva el nombre del fallecido párroco. 


Siguiente jornada de igual corte, niebla mañanera para dejar vía libre a un veraniego sol, en Paradavella compartimos mesa y cerveza con cinco colegas "de la isla de enfrente" ...


antes de afrontar las rampas del Sapo, Fontaneira y el innecesario rodeo del nuevo trazado por el Campo de la Matanza, para finalmente alcanzar Cádabo Baleira. 


Al día siguiente la niebla hace menos acto de presencia y tras la Baqueriza, la capilla del Carmen, Villabade y Castroverde continuamos por una agradable sucesión de caminos y carreterillas hasta llegar al eterno “desvío provisional” sobre el arcén de la LU-530 ... 


que da paso al pesado acercamiento a la capital lucense por las Casas da Viña, el Vertedero y los barrios de Castelo y la Chanca, para finalmente ascender hasta la puerta de San Pedro y entrar en el recinto amurallado. Recinto que abandonamos al día siguiente, ...


por la Puerta de Santiago, ya en compañía de Yolanda “glamour” que va a realizar el intento definitivo de alcanzar Santiago. 


La jornada hasta Puente Ferreira discurrió sin otra novedad, que el bocadillo de Burgo de San Vicente, el paso por San Román de Retorta, donde también cerró el bar, ...


y los agradables encuentros con los compañeros de Camino, hasta llegar al albergue donde Yolanda nos dio un susto de muerte yéndose al suelo. Afortunadamente lo de Yoli solo se quedó en un susto y al día siguiente pudimos abandonar Puente Ferreira los tres ....


y alcanzar Melide, por el Camiño de Oviedo, sin otra novedad que un poco de niebla y un agradable multiencuentro en el Carburo de Irago, único bar abierto a lo largo de la etapa.


En Melide, además del pulpo de Ezequiel, la misa y la bendición, tuvimos la ocasión de brindar con los Canarios por el cumpleaños de Perdomo y por un futuro encuentro en la isla tinerfeña.


Pese a la corta distancia de la siguiente jornada, pues optamos por quedamos en Arzúa, la incorporación del Camino Francés al trazado Primitivo y su variopinta riada peregrinal ...


genera en mí un estado de ánimo ciertamente extraño; por un lado de agobio por la masificación y la falta de cuidado al Camino, tanto por parte de autoridades “señalizadoras, mejoradoras y reparadoras” como de transeúntes y nuevos “mercaderes”.


Mientras que por otro lado, siento pena por la falta de respeto a todos los que hacen el Camino por “ALGO” y no por diversión, mero pasatiempo o para presumir de “papelín” como dice el “toro”, y que poco a poco van transformado y diluyendo el espíritu de aquel Camino que Ana y yo descubrimos el año 2002, pero en fin eso será mejor dejarlo para otro día.


La penúltima etapa discurrió de igual modo que la anterior, rápido, sol y con mucha gente de toda condición, incluso “chorizos”, pues a Ana le robaron el sombrero de encima de la mochila en un abrir y cerrar de ojos. El momento más agradable del día fue la parada en A Casa Verde, donde Sonia sigue al pie del cañón repartiendo cariño, simpatía y chupitos antidepresión “turigrínica”.


La última jornada la afrontamos antes de clarear el día, no por que nosotros tuviésemos prisa, pero los compañeros de pensión, en un alarde de “respeto a los demás” iniciaron su jolgorioso ajetreo mochi – maletero en torno a las 5,30 de la mañana. Así que con linterna en ristre dejamos atrás Pedrouzo, para pasar por Amenal, el cierre del Aeropuerto, la señal del concejo de Santiago, ...


San Paio, Lavacolla y Vilamaior para alcanzar San Marcos.


Pasando después por el monumento al Peregrino, sin poder ver las torres a causa de la niebla que envolvía Santiago, ...


para continuar el descenso en dirección al casco urbano compostelano y la Catedral.


La entrada a la plaza despierta sentimientos que eclipsan todos los posibles sinsabores de las últimas jornadas, concentrándote en dar gracias a DIOS por LA VIDA y a todos los que nos acompañaron y ayudaron a que EL CAMINO fuese más llevadero y agradable.


Ahora toca cumplir con los ritos todavía “permitidos”, que eso es harina de otro costal, ...


celebrarlo y pedirles “que no nos quiten la salud que tenemos” ...


para poder ir pensando en el próximo Camino.

25 sept. 2018

"Oviedo - La Mortera"


Ya de vuelta a casa, con el obligado objetivo de ir a Compostela cumplido, aunque no tal y como teníamos previsto inicialmente, ya que el plan era hacer el Camino Primitivo del tirón en septiembre.


Pero ante los inevitables compromisos sociales adquiridos, ensayos de la danza, fiestes del Portal y boda la última semana, no nos salían los días suficientes para poder comenzarlo recuperados de tanta fiesta y llegar unos días antes de la boda para recuperar la normalidad, nos vimos obligados a realizar un pequeño cambio de planes y recorrer las primeras cuatro etapas, con antelación al resto.


Mientras que Oviedo - Grado y Grado - Salas nos dio tiempo para hacerlas en el día y volver a tiempo para ensayar la Danza.


Para las jornadas en las que tocó recorrer los tramos Salas - Tineo y Tineo - La Mortera, decidimos pasar la noche en la villa tinetense.


Lo más destacable de estas etapas fue el buen tiempo del que disfrutamos y la creciente afluencia de Peregrinos, de toda procedencia y condición, que nos fuimos encontrando.

Grupo de Peregrinos canadienses

Respecto al trazado mencionar el “misterioso desvío provisional” de Peñaflor por el que nos llevan hasta Grado por el barrio de San Pelayo, sobre la pesada acera que discurre paralela a la vieja N-634, en vez de permitirnos hacerlo como siempre atravesando la fértil vega que se extiende entre Peñaflor y la villa moscona.


Confiemos en que el desvío sea menos provisional que el de la entrada de Lugo. En el resto del trazado, tampoco todo sigue igual, pues cuando se deja atrás Tineo se siente el vacío dejado por "Pana", ...


tampoco los “barrocaminos” de Tineo, pues milagrosamente se encontraban semi-secos, pero no por la intervención municipal ni de la asociación Asturgalaica, sino por obra y gracia de la bonanza climatológica del mes de agosto, ...


 ni la techumbre de la Iglesia de Lloriana, que se derrumbó hace unos meses...


pero afortunadamente, se repararon la de de San Juán de Peñaflor ...


y la del Convento de San Salvador de Cornellana.


Y la madre de Herminia sigue haciendo su exquisito bizcocho, que deseamos siga horneando por muchos años y que nosotros podamos seguir degustando.

Esto esto que dejamos, por vergüenza, de medio bizcocho de la madre de Herminia

Habría que darles un tirón de orejas a los encargados de la limpieza de caminos de Tineo y Pola de Allande, pues tienen algunos tramos que dan pena, entre otros, el bonito tramo que parte del mojón que bifurca el Camino hasta la carreterilla de la Mortera.


Pero bueno igual obedece a una estrategia municipal para que todos tengamos que bajar a la Pola. De momento que no cuenten con nosotros, que ya nos seguiremos buscando la vida para continuar recorriendo ese “peligroso, feo y poco histórico” paso de Hospitales, que con tanto énfasis predican algunos allandeses muy populares.