21 jul. 2010

La Puerta Santa

       

En la entrada anterior hacíamos referencia a esta puerta, también conocida como del Perdón. Es la más oscura de las siete entradas menores a la Basílica, siendo la más próxima al altar y  abierta sobre el propio muro románico. Se accede a ella desde la Quintana de los Muertos, después de atravesar otra puerta que la precede, conocida como “la de los veintisiete de La Santa”, construida en el S.XVII.
El rito del proceso de apertura, que se lleva cabo en la tarde del día anterior al comienzo de cada Año Santo, tiene origen en el S.XVI y consiste en derribar con un martillo de plata, acompañado de un gran cortejo ceremonial, el muro que se hacía de piedras y argamasa con el fin de cerrar el paso al templo el último día del anterior año jubilar.
En diciembre de 2003, la antigua puerta de madera que cerraba el templo desde Quintana y tras la que se construía el muro, fue sustituida por una de estilo moderno realizada en bronce, por lo que, para el acto de derribar el muro, se construye uno días antes, resultando un tanto artificial.
Atravesar esta puerta, es un rito que todo peregrino debería de cumplir a su llegada a Santiago en Año Santo, el único inconveniente es que podemos encontrarnos con una cola de considerable tamaño y que tendremos que compartir con toda clase de respetables “peregrituristas”. Confiemos que después de las últimas restricciones llevadas a cabo en la Catedral, (árbol de Jesé, croques del maestro Mateo, mochilas, etc.) no nos prohíban también el acceso por esta puerta a los que recorremos cientos de kilómetros a pie hasta Santiago.

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