30 jul. 2011

¡Pero nunca te detengas!


Después de estos extraordinarios días con Ana de regreso al Camino Francés, toca cumplir con obligaciones familiares. Recoger en Madrid a Nayra y a “Paco el feligrino” y todos juntos para Asturias a pasar las dos semanitas que quedan de vacaciones. Y si el tiempo lo permite, seguro que haremos algún tramo del Norte o algún que otro Camino; os iremos informando.
Pero hoy me gustaría recordar lo que el Camino me ofreció en esta ocasión, para lo que quiero utilizar un pequeño poema, de autor desconocido, que la Revista Peregrina publicó en la página 59 de su nº 16 de marzo-abril de 2011.

Siempre ten presente que la piel se arruga,
el pelo se vuelve blanco,
los días se convierten en años…
pero lo importante no cambia:
Tu fuerza y tu convicción no tiene edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.
Detrás de cada línea de llegada hay una de partida.
Detrás de cada logro hay otro desafío.
Mientras estés vivo, siéntete vivo.
Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas …
sigue, aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota,
Cuando no puedas trotar, camina,
Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
¡Pero nunca te detengas!

En él, creo que se encuentran parte de esos ALGOS, que no sabemos explicar y que nos hace seguir un día tras otro al pie del Camino.


Que cada uno lo hace a su manera y como buenamente puede, lo hemos podido comprobar cuando en el pedregoso e intrincado descenso al Acebo nos adelantó un ciclista al que le faltaba parte de su brazo derecho, o Sergi con su monopatín, o Tomás y sus indignados en Manjarín, o Epi que después de hacer dos Caminos dejó su Reus natal para montar un magnífico establecimiento hostelero en El Acebo.


O el Fráter Jerónimo que de vez en cuando asea la Cruz de Ferro ayudado por su impecable Mercedes todo terreno, y los que con sus cafés, cañitas y bocadillos, ampollas lesiones y cojeras, manías, suspiros o sonrisas, madrugones y deseos de Buen Camino, originales botas y bordones, bicicletas o mochilas, o a los que nos encontramos en sentido contrario de regreso a su casas, y a todos los que lo poblamos.


Gracias por vuestra ayuda para mantenerlo vivo y nunca tengáis ni prisa ni miedo para intentarlo, disponemos de toda la vida. El Camino no es una carrera ni un partido con un tiempo límite, recordar que se transita desde hace siglos y con un poco de suerte y la aportación de todos, podrá sobrevivir alguno más ...


4 comentarios:

  1. Muy buena entrada, me ha gustado mucho la poesía. A seguir con esa energía.

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  2. Gracias Bel.
    ¿Como vas de esa fascitis? Ana dice que si te tienta, te da la dirección de ese maravilloso osteopata de Gijón, es casi milagroso.
    Un abrazo y ¡animo! ya sabes ¡nunca te....

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  3. Mañana me inscribiré para ir al Encuentro Nacional en el Camino del Salvador, en Oviedo. Por cosas del trabajo no he podido hacerlo antes. No estaba seguro de poder ir. A ver si es posible que nos conozcamos y tomemos algún chatín o culín en algún sitio de esos que tú conocerás en la capital del principado.
    Yo es que soy más de Gijón, por poco no nací alli. Tú ya me entiendes. Un abrazo desde León.
    Por cierto yo también volví del Camino con algo así como Fascitis o Espolón calcáneo; a la pata coja. Cuando vuelva el traumatologo de vaciones a ver si me lo encuentra. Me he comprado unas sandálias MBT y unas zapatillas de deporte SKECHERS, con eso y pomadas, antiinflamatorios, y lo que Dios nos dé vamos aguantando. Por que mi mujer está igual que yo. Es lo que hay.

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  4. Hola Daniel a mí me resulta imposible asistir, pues el trabajo me lo impide, pero intentaré pasarme a saludaros en algún momento.
    Lo del culín queda en pie para cuando gustes, no olvides que nosotros somos de Villaviciosa, cuna y tierra de sidra por excelencia.
    Cuidáte los pies, un abrazo.

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