15 jun. 2012

"Corchando" ... en menguante

Llenando las botellas con goma, se utiliza únicamente con barricas o toneles pequeños 
Viejos utensilios de corchar
“Ta pa corchar” esta frase y la llegada del menguante lunar, dan paso a la última fase de la sidra en el “llagar”. Mientras en los lagares industriales este proceso está totalmente mecanizado y carente de atractivo, en los familiares o caseros como popularmente se los conoce, es una tarea totalmente manual en la que colaboran una vez más, los amigos y familiares más cercanos.

El equipo a pleno rendimiento
El proceso comienza con el lavado de los “cascos”, en esta ocasión se les llama así a las botellas, normalmente esta operación tiene lugar unos días antes del elegido para corchar.


El día de corchar los movimientos en el “llagar”, comienzan temprano con la colocación de las distintas “máquinas” de llenar y corchar, generalmente son manejadas siempre por los mismos expertos. Una vez colocada la goma o canilla que alimenta la llenadora, un par de “culetes”, un caldero con agua templada, tapado con un saco para sumergir los corchos y comienza la faena.

Pepe con la llenanadora, Ana los corchos, Manolo la corchadora, Yoli coloca y Jandro controla
Un equipo se encargará de alimentar de botellas al llenador y pasarlas a cajas, para que el otro grupo, se encargue de colocar el corcho en la máquina y con un golpe seco a la palanca, la botella quede cerrada, el siguiente paso es apilarlas acostadas cuidadosamente y esperar unas semanas para comprobar como evoluciona la sidra embotellada.
Sacando la "borra"
La señal que marca el final de la tarea, es el momento en que la sidra comienza a salir turbia del tonel, eso indica que estamos alcanzando los posos y no se debe de corchar más sidra de ese tonel, ahora comienza otra, toca lavar el tonel.
Tras desportillar el tonel y vaciarlo de “borra”, comienza otra fase aún  más delicada que la anterior, ya que una persona delgada y sin claustrofobia debe acceder al interior del tonel, donde con la ayuda de un cepillo y agua lo tendrá que dejar perfectamente limpio para la próxima cosecha, que en los llagares caseros será cada dos años.


Jandro entrando en el tonel

4 comentarios:

  1. Gran entrada. Me recuerda a algún capítulo de "La Aldea Pérdida".
    Me gusta que se conserven determinadas tradiciones y procesos en contra del "desarrollo". Y seguro que está mucho más rica que la sidra de "fábrica".

    ResponderEliminar
  2. Cada día resulta más difícil ver estas escenas, nosotros tenemos la suerte de que los tíos de Ana, siguen haciendo la sidra como antes.
    Y la verdad es que sabe mucho mejor, cuando participas en la elaboración.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Me has recordado mi infancia cuando con 4 o 5 años me sentaba al lado del duerno con un vaso y lo rellenaba en cuanto se descuidaban los mayores que tenia alrededor :D.

    Por cierto, eso de meterse dentro del barril tiene que ser claustrofobico del todo jaja

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola María, es cierto que los buenos momentos no se olvidan. Todos los que pudimos disfrutar de estas vivencias, cuando éramos pequeños armamos alguna, que nos costó alguna regañona o coscorrón, pero mereció la pena.
      Lo de entrar en el tonel, solo está al alcance de algun@s ... y además flacos.
      Gracias por seguirnos

      Eliminar