14 jun. 2013

"Monasterio de San Julián" de Samos

Lugar: Monasterio de San Julián de Samos
Situación: Municipio y parroquia de Samos  
Localización: Lat. 42º 43’ 55.77’’ N - Long. 7º 19’ 35.7’’ W
Etapa en la que se encuentra: O Cebreiro - Samos
Dista: 30,7 Kmts. desde O Cebreiro - 9,6 Kmts. desde Triacastela
Altitud: 530 mts.
Camino: Francés
Provincia: Lugo



La Real Abadía de San Julián y Santa Basilisa de Samos, es una de las más importantes y antiguas de Galicia, siendo atribuida la fundación a San Martín Dumiense cuando el cristianismo comenzaba a despuntar, allá por el siglo VI.


Dos siglos más tarde acogía a los monjes huidos de Andalucía ante la invasión musulmana, pasando a convertirse en uno de los centros culturales y políticos de mayor relieve.


En él fue educado el monarca Alfonso II el Casto, quien le concedió privilegios y fueros, llegando a poseer más de doscientas villas y quinientos lugares del entorno. El camino antiguo llegaba al monasterio por su parte de atrás, circunvalándolo por el lateral septentrional, apareciendo la gran mole del conjunto monástico en el fondo del angosto valle que atraviesa el aurífero río Ouribio, que lame sus muros de pizarra y riega su escasa huerta.


En los tiempos de auge de las peregrinaciones funcionó como hospedería, pero consta en sus archivos que sólo daba posada a los viajeros distinguidos, alojando a los que no lo eran en las casas del pueblo dependientes del monasterio.


De las dependencias claustrales medievales quedan pocos vestigios, siendo más modernas las obras más importantes y mejor conservadas, especialmente los claustros.


El más antiguo, llamado hace siglos el principal, corresponde al “Pequeño o de las Nereidas”, por encontrarse en el centro del patio una gran fuente que representa a esos míticos seres, obra del monje samonense fray Juan realizada entre 1713 y 1717.


La construcción del claustro se llevó a cabo entre 1539 y 1582, aunque las partes altas no se terminaron hasta el siglo siguiente.


La riqueza de la decoración hace que los que pasean por sus galerías se entretengan observando los mil y un detalles allí representados, por lo que en uno de ellos se puede leer “que miras bobo”.


El claustro grande o de Feijoo, de líneas clasicistas construido entre 1685 y 1746 resulta más soso, aunque su tamaño alcance 54 metros de lado.


Preside el patio la estatua del erudito benedictino Fray Jerónimo Benito Feijoo, que vivió durante años en la abadía ejerciendo importante influjo en la activa España de la Ilustración.


La monumental iglesia, construida entre 1734 y 1748 bajo la dirección de Juan Vázquez, maestro de obras y monje de la abadía, sorprende con su espectacular fachada occidental, concebida como un gran retablo de tres calles y dos cuerpos, careciendo de frontón.


En una hornacina sobre la puerta, luce la figura de San Benito, mientras en el piso superior se encuentran las de San Julián y Santa Basilisa. El monasterio sufrió numerosos percances, desde guerras, ocupaciones y abandonos a devastadores incendios como el de 1950, en el que los materias inflamables de la destilería explotaron, prendiendo fuego a suelos, vigas y cubiertas, carbonizando retablos y la impresionante biblioteca del Padre Feijoo.


La última labor de reconstrucción ha sido detenida y paciente y de nuevo habitada por un pequeño grupo de monjes. Enrique Navarro, artista local, decoró los muros del claustro alto en originales perspectivas con escenas en las que mezcla santos, fundadores, obispos, reyes, papas y personajes recientes en curiosas escenas sagradas.

2 comentarios:

  1. No es de los principales de Galicia. Es de los principales de Europa; por supuesto que de España, y el único de su importancia histórica en Galicia.
    Con vida monástica continuada desde el S. VI,fundada por la comunidad de monjes que llegaban desde el N. de Europa (su monje más representativo fue San Martín de Dumio), de la mano del pueblo suevo.
    El mismo nombre ( Samos, es una palabra sueva que traducida al castellano quiere decir :Lugar en donde hay gente que ora.)
    Primero bajo la regla monástica de San Fructuoso del Bierzo, y a partir de la mitad del S.X la misma comunidad asume la regla monástica benedictina, hasta nuestros días.
    Debido a las matanzas de los musulmanes, los cuales llegaron hasta Santiago; sus protectores, El reino de Asturias, bajaban a buscar a los monjes expulsados de Alandalux (concretamente de Córdoba y de Granada)proponiéndolos que continuaran su vida monástica en Samos.
    Acogiendo al peregrino desde el S.X. Su antiguo hospital de peregrinos (hoy actual albergue) fue el primero en dedicar atención exclusiva al peregrino de todo el camino de Santiago ( incluido el tramo europeo).
    El primer gran incendio fue a mediados del S XVI ( coincidiendo con los incendios de todos los monasterios románicos de Europa, que se incendiaron dejando espacio a la reconstrucción "gótica").
    El golpe más duro para esta comunidad fue la ocupación napoleónica ( les robaron todo, o se lo quemaron), y la siguiente fue la desamortización de Mendizabal.
    Muchos de aquellos monjes expulsados en esa desamortización fueron los que se instalaron en las antiguas dependencias monásticas (en el molino, en la botica, en la carpintería, en la ferrería,..) dando origen a una pequeña población que terminara tomando el nombre del monasterio (Así nace el pueblo de Samos)
    En el incendio de 1951 se perdió una parte de la biblioteca del monasterio,así como todo tipo de material ( cuadros, ropa litúrgica, cálices,...) pero en lo concerniente a la biblioteca del P. Feijo no se perdió ningún libro, es más, estos monjes siguen siendo los custodios y propietarios de toda la obra del P. Feijo. Manteniéndola integra.
    En fin...No pretendo molestarte, al contrario. Me he topado con tu página y he leído tus anotaciones respecto a Samos, y resulta que es para mí uno de los sitios en donde la historia puede hablar con tono fuerte, a la vez de ser uno de los sitios más olvidados de la administración pública. Para muestra, fíjate en las guías del camino de Santiago, en donde si aparece, es para dejarlo como un desvío del camino. Cuando resulta que fue y es uno de los tramos más auténtico que le quedan al maltratado camino.
    Felicidades por tu viaje. Que no decaiga...Y no dejeis de viajar.

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    1. Muchas gracias Aiol, por tu magistral lección sobre Samos.
      Compartimos contigo todas las alabanzas respecto al Monasterio y al paso por Samos del trazado histórico del Camino.
      Nosotros le tenemos un cariño muy especial desde que en un Camino anterior, realizado en un otoño muy frío, pernoctamos en el albergue y pudimos compartir con los monjes parte de su tiempo, incluyendo una visita nocturna al monasterio y a esa biblioteca tan especial.
      Un saludo y gracias por seguirnos.

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