7 oct. 2016

"Ritos prohibidos, consentidos, olvidados y ... maltratados"


Ya hace algo más de una semana que alcanzamos, una vez más, Santiago y sigo sin terminar de encajar el afán prohibicionista y recaudatorio, además del escaso respeto al Peregrin@ que llega caminando en bici o a caballo, que muestran los regidores de la Catedral hacia ellos. Cosa que no ocurre con los turigrinos y demás turistas (con todo el respeto) que lo hacen en coche, en autobús o con excursiones organizadas.


Y no lo digo únicamente por la prohibición, desde el año 2014, de entrar con "pecados de Peregrin@" en la Catedral.

Entrando por la Puerta Santa, con los "Pecados", en 2004

Ya que si son "turísticos", pues deben ser de más confianza o quizá huelan mejor que los llenos de sudor y polvo, se puede acceder con ellos al interior del templo sin ningún problema.

"Pecados" de Peregrin@ y pecados de "turigrino" o de turista

Lo digo también por la falta de interés en mantener vivos los seculares ritos, que desde antaño todo Peregrin@ cumplía "religiosamente" al alcanzar la Catedral y que en su mayor parte, únicamente podía realizar quien acreditase serlo.

Entrando, con los "pecados" por la puerta de Las Platerías, en 2013

Comenzando por la contemplación del Pórtico de la Gloria, justificado actualmente pues se encuentra cerrado por obras de restauración, pero antes del cierre ya se encontraba acordonada la columna central y terminantemente prohibido posar la mano en el Árbol de Jesé, meter las manos en las fauces de los leones para recuperar la energía gastada en el Camino y ...


... darse los clásicos cabezazos contra el Santo de los Croques para ganar inspiración.

Estado actual de la columna central del Pórtico de la Gloria

Tampoco es posible tocar el bordón del Apóstol, pues parece ser, que el tubo de bronce románico del siglo XI o XII de algo más de dos metros que lo contenía, se retiró para prestarlo a una exposición y nunca más regresó al lugar en el que se encontraba desde hace algunos cientos de años.

Soporte sobre el que se encontraba el Bordón de Santiago

También al pobre Apóstol le afectó ese afán de cambiarlo todo, y donde toda la vida se veían unos "moros" la globalización los transformó en flores.

Matamoros procesional de la Catedral de Santiago

Menos mal que el Matamoros del baldaquino está muy alto ... pero igual un buen día se escapa el botafumeiru, previo pago sarraceno, como no podría ser de otra manera y los esfuma.


Por cierto el gran ambientador, además de en la misa de 12, también funciona los viernes en la de las 19,30.


Por supuesto lo de besar la base de la Cruz de los Farrapos, es casi misión imposible si no se prevé con suficiente antelación y claro si se te ocurre quemar un pañuelo en la pila, lo más probable es que acabes en la comisaría.

Besando la bola de la Cruz de los Farrapos

Pues las visitas a los techos de la catedral, además de restringidas suelen estar completas, por lo que sí no se compran las entradas a través de la web días antes de alcanzar Compostela, tenemos muchas posibilidades de no poder realizarla. Eso sí, los grupos de excursiones organizadas tienen otro tratamiento y no están sujetos a horarios.

Cruz de los Farrapos y pila para quemar los harapos

Así que, de momento, nos tendremos que conformar con poder entrar a la Catedral, ojo sin "pecados" de Peregrin@ y hasta su nuevo cierre, únicamente por la puerta Santa ...

Nuevo aspecto de la Puerta Santa

... para abrazar al Santo y bajar a la cripta, para tener que salir por la puerta de los Abades, sin ninguna opción de poder quedarse en el interior.


Por lo que para acceder al resto de la Catedral o asistir a misa, se debe entrar de nuevo por la puerta de Las Platerías, ya que la del Paraíso o Azabachería está habilitada únicamente como salida, en fin más vueltas y rodeos, como el mismísimo Camino.

Puerta del Paraiso o de la Azabachería, solo salida.

Eso sí a La Corticela, hasta el pasado septiembre, todavía se podía acceder libremente a dejar las peticiones.

Depositando las peticiones a los pies de Cristo orando en el huerto, en la Corticela

Así que después de asistir a la Misa vespertina de Peregrin@s, dejamos la Catedral con bastante pena, recordando aquellas mochilas repartidas por los rincones de las naves y el extraordinario ambiente de compañerismo que se respiraba mientras cumplíamos con nuestros ritos, de lo que no hace tantos años.

Con las mochilas en la Catedral, verano de 2013

Tampoco nos libramos de los cambios y prohibiciones en la oficina de acogida, pues además de no poder hacer fotos en la cola, norma que trasmite y se encarga de que se cumpla un eficiente y multifuncional colaborador, ...


... ahora en el mostrador aplican lo que los "tenderos" llamamos venta adicional o "up selling", pues te intentan vender en primer lugar el Certificado de Distancia y después el tubo de cartón para llevarlo, todo esto mientras la cola se eterniza y hago referencia a los últimos días de septiembre, no quiero imaginar a donde llegaría en pleno agosto.


Con éstos polvos, no sería de extrañar que dentro de unos años, los "lodos" de la Catedral no permitan ni siquiera el acceso al interior del templo sin haber pasado por taquilla. Pero siempre nos quedará la posibilidad de recuperar aquella carrera en el Monte del Gozo para ser el primer@ del grupo en avistar las torres, con el permiso de los eucaliptos, ...


... para ser nombrado rey de la peregrinación, pudiendo intentarlo también con el chapuzón purificador de Lavacolla, pues la fuente en la que también se hacía en Santiago, se encuentra en el patio del claustro catedralicio.


En fin, que el Apóstol nos de mucha paciencia y salud para seguir llegando a su morada alguna vez más, aunque tengamos que seguir siendo un poco ignorados en la ciudad de Compostela, pues a buen seguro que él, algún día nos lo recompensará.


¡ULTREIA!
¡E SUSEIA!
¡DEUS ADIUVA NOS!
  

2 comentarios:

  1. Pues si, el Cabildo compostelano, supuestamente garante del sepulcro del Santo, cada vez tematiza más la visita del peregrino a la catedral, olvida que mochila y bordón son elementos sacralizados por la bendición que recibe (o debe recibir) el peregrino al inicar su Camino...es como prohibir al sacerdote que entre con su estola o el copón...impensable. La masificación, y la falta de educación, tanto cívica como jacobea, tienen gran parte de culpa, pero las soluciones que se han puesto a ello parecen más bien escusas con intereses más espurios para "ayudar" a la mercantilización del Camino.

    Añado a todo lo "perdido", que ya no es posible escuchar misa en el edículo de la tumba a primera hora de la mañana, como antaño...demasiadas tradiciones suprimidas "manu militari", que deberían hacer reflexionar a los capitostes, tanto del orden canónico como del civil, pues atentan contra la devoción y las señas de identidad de un Camino que (se olvida facilmente) es Patrimonio de la Humanidad, es decir, de todos. Santiago les de su justo premio y proteja a sus peregrinos

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    1. Así es amigo Cayetano, creo que no se puede explicar mejor que con tu acertado comentario.
      Un saludo y gracias por seguirnos.

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