11 abr. 2017

"Monasterio de Santa María de Valdediós"

Lugar: Monasterio de Santa María de Valdediós
Situación: Parroquia de Puelles, Municipio de Villaviciosa 
Localización: Lat. 43º 26’ 11.53’’ N - Long. 5º 30’ 25.62’’ W
Etapa en la que se encuentra: Villaviciosa - Sariego o Pola de Siero
Dista: 9,4 Kmts. desde Villaviciosa - 19 Kmts. hasta Pola de Siero
Altitud: 140 mts.
Camino: Norte
Provincia: Asturias


En el fondo del acogedor y fértil valle de "Boiges" (Valdediós), los Peregrin@s se encuentran con el único enclave monásticos rural "vivo" de todo el trayecto asturgalaico del Camino a Compostela, ya que el de Sobrado se encuentra arropado por un núcleo de población.


El monasterio de Santa María se funda el 27 de noviembre del año 1200, como consecuencia de la cesión a los monjes del Cister de la heredad de "Boiges" por parte del rey Alfonso IX y su esposa Berenguela.


Las obras de construcción dan comienzo en el año 1218 bajo la dirección del maestro Gualterius, también autor del Monasterio de Santa María de Gradefes, dándose por terminadas las obras de la iglesia en torno al año 1225, pues tanto las de las dependencias anejas como las de algunos añadidos y reformas se van sucediendo en el tiempo, respetándose únicamente la fábrica de la iglesia a lo largo de las mismas.


Todas ellas se desarrollaron a la sombra de la pequeña iglesia de San Salvador, más conocida como "El Conventín", y considerada como una de las joyas más importantes de la arquitectura prerrománica.


El conjunto monacal que fue uno de los más importantes y poderosos de Asturias, está formado por la iglesia de Santa María, dos grandes claustros y un par de edificios anejos dedicados a servicios.


Al recinto amurallado se accede a través de una puerta de forja que da paso a la explanada, que de derecha a izquierda rodean; ...


... los edificios de servicios en los que se ubican la hospedería una pequeña tienda y el albergue de peregrinos, el pórtico de la iglesia de Santa María y el muro del recinto en el que se levanta “El Conventín”.


La entrada a la iglesia de Santa María se hace por la esquina oeste de la explanada a través de una gran puerta, protegida por un pórtico, que se abre en la la fachada bajo una espadaña de doble tronera.


Fachada que debió ser de gran monumentalidad pese a carecer de torres campanario, como establecía el Císter, habiendo sido considerablemente alterada por la construcción del porche y de los edificios que se adosaron en el extremo meridional.


La puerta principal que da paso a la nave central, es de grandes dimensiones y está profusamente decorada. El vano se abre bajo un tímpano rodeado por un guardapolvo ajedrezado y tres arquivoltas de medio punto en las que se alternan los dientes de sierra con florones tetrapétalas con botón.


En el conjunto se pueden ver abundantes restos de la vieja policromía, entre los que sobresalen los de la Virgen de la Asunción rodeada de un coro de ángeles en el tímpano. En la estructura inferior, con cuatro pares de columnas de fuste cilíndrico dispuestas entre codillos y sus correspondientes capiteles, llaman la atención la representaciones humanas, en contra de la norma cisterciense que prohíbe la escultura figurada en los mismos.


A la izquierda de la entrada principal se abre otra puerta más pequeña y sencilla que da acceso a la nave de la epístola, con dos arquivoltas acanaladas protegidas por un guardapolvos de dientes de sierra, sobre dos pares de columnas rematadas por sencillos capiteles de inconfundible estilo cisterciense esculpidos con apomados y entrelazos.


Y a la derecha de la principal, se encuentra la más reciente por la que se accede al monasterio y sobre la que luce el escudo cisterciense.


La portada principal da acceso a una especie de pórtico interior que ocupa los dos primeros tramos de la nave, separado del resto en época moderna por un arco escarzano apoyado en semicolumnas con capiteles moldurados y un murete bajo, sobre el que se sostiene una reja de forja. Sobre este elemento se sitúa el coro de los monjes, con sillería de madera tallada.


A la derecha del coro, también en posición elevada, se encuentra el órgano con el que se ofrecen frecuentes conciertos. La planta del templo se orienta canónicamente E-W. y reproduce la disposición de las iglesias benedictinas.


Consta de tres naves de cinco tramos, la central de mayor anchura que las laterales, interrumpidas por un monumental transepto de tres crujías que da paso a la cabecera de triple ábside semicircular escalonado.


Las naves se separan por arquería apuntada sobre pilares cruciformes con semicolumnas adosadas rematadas por capiteles de hojas entrelazados; se cubren con bóvedas de crucería nervada al igual que el crucero; en los brazos se combinan las bóvedas de crucería y cañón, en tanto que los ábsides de la cabecera se utiliza la bóveda de cañón y cuarto de esfera.


En el brazo norte del transepto se encuentra la Puerta de los Muertos, conocida con ese nombre por ser el lugar por el que se sacaban a los monjes fallecidos desde el templo al cementerio contiguo.


Con tres arquivoltas molduradas sobre tres columnas a cada lado y la inscripción de fundación labrada en el tímpano.


"El día decimoquinto de las calendas de junio en la era MCCLVI, reinando don Alfonso en León y siendo obispo de Oviedo Juan y abad de Valdediós Juan IV, fueron puestos estos cimientos estando presente el maestro Gualterio, que construyó esta iglesia".


En el último tramo de la nave lateral sur también se conserva la Puerta de los Monjes, conocida así por ser la que se utilizaba para pasar de la iglesia al las dependencias claustrales, esta tiene guardapolvos de punta de diamante y dos arquivoltas con moldura de bocel, sobre dos pares de delgadas columnas con capiteles de apomados.


El claustro principal, adosado a la fachada sur de la iglesia, es de trazado clasicista y está considerado el mayor de los existentes en Asturias.


Presenta tres alturas de etapas constructivas diferentes: la planta baja es del siglo XVI y se cierra con arquería de medio punto, el segundo piso corresponde al XVII y se dispone con arcos carpaneles, mientras que el último, del siglo XVIII se organiza con simples dinteles sobre columnas, en el centro del mismo se conserva una fuente octogonal.


Adosado al claustro principal se levanta otro de igual altura, pero carente de interés arquitectónico.


A lo largo de su dilatada historia el monasterio sufrió numerosos avatares, siendo utilizado para diversas funciones y habitado y deshabitado en sucesivas ocasiones por distintas comunidades.


Sufrió varios incendios y también importantes inundaciones en los 1522 y 1691 que dañaron seriamente el conjunto monacal, lo que obligó a realizar importantes obras de reconstrucción.


El recuerdo de la última quedó cincelado sobre uno de los pilares del lado de la epístola de la iglesia, en el que se puede ver la marca que indica los dos metros y noventa centímetros que llegó a alcanzar el agua.


Más tarde serán las leyes de exclaustración las que acabarán con el monasterio, saliendo a subasta el 21 de noviembre de 1843, para después de diversas gestiones pasar definitivamente a manos del estado, quien en el año 1862 lo cede al arzobispado de Oviedo, estableciéndose en el recinto el seminario menor de la Diócesis.


En el año 1877 se estableció un colegio de segunda enseñanza, suprimido en 1923 para dedicar las instalaciones a impartir los cursos del Seminario diocesano hasta 1935, que se incorporaron los cursos de teología que se impartían en Oviedo, para ser también utilizado como Psiquiátrico durante la guerra civil. Finalizada la contienda, recupera las funciones de seminario hasta el año 1951, fecha en la que se traslada a Covadonga, quedando abandonados definitivamente los edificios.

S.A.R Felipe de Borbón en el claustro                                      Foto: CUBERA

Como consecuencia de la visita en el año 1991, del por aquel entonces Príncipe de Asturias S.A.R Felipe de Borbón, para entregar el premio Pueblo Ejemplar a la asociación CUBERA y a las reivindicaciones de la misma, en el año 1992 se inicia la restauración integral del conjunto arquitectónico.

En la Puerta de los Monjes                                      Foto: Ángel Ricardo

Restableciéndose la vida monástica el mismo año, recién comenzadas las obras, con una comunidad de Monjes Cistercienses, ...

Recibiendo a la comunidad Cisterciense en 1992

... hasta que en febrero de 2009 debido a desavenencias con el entonces arzobispo de Oviedo Carlos Osoro, fueron expulsados y sustituidos momentáneamente por los Hermanos de la Congregación San Juan, que en junio de 2012 también dejan Valdediós.


Afortunadamente, el 1 de julio de 2016, una comunidad de Hermanas Carmelitas Samaritanas le devuelven la vida y la actividad al cenobio.


Contando en la actualidad con Hospedería, ...


... Albergue de Peregrinos y tienda de productos artesanos procedentes del obrador del Convento.

2 comentarios:

  1. Hoy si has dao una lección Magistral, cooonessss lo bien ecplicau que ta.
    Gracias por hacernos disfrutar y aprender!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracies "toro", pero lecciones magistrales son les que nos estás dando tu desde eses tierres tan alejaes de casa.
      No obstante, ya sabes, cuando uno se pon a contar coses de casa suele escapase la mano y salen entraes así.
      Un abrazu muy grande y BUENA JORNADA DE CAMÍN, po la noche nos cuentes.

      Eliminar