1 sept. 2017

“El orgullo de ser de Pueblu”


Mejor que sentirse de “Pueblu”, es que tus vecinos y amigos te consideren de su “Pueblu”. Y eso es lo que me ocurrió el pasado 14 de agosto en “el mi Pueblu”, cuando mis amigos de la Asociación de Vecinos “El Vaticano” de Solares, me demostraron su cariño nombrándome Socio de Honor de la citada Asociación.


Los que me conocéis, bien sabéis el profundo cariño que le tengo al “mi Pueblu”, aunque sea adoptivo. De el que me enamoré hace cuarenta años, cuando llegué por primera vez a la fiesta de Nuestra Señora tras los pasos de Ana.


Después se fueron sucediendo los tiempos en que me tocaba, en las vacaciones de verano durante los años que vivimos en Gran Canaria, subir de visita y echar alguna que otra mano a la “yerba” y disfrutar de las celebraciones familiares.


Para al retornar de las Islas, afincarnos en “El Vaticano” durante una de las décadas más felices de mi vida. Época en la que pude vivir, junto a mi familia y a todos los “amigos” de Solares de momentos y jornadas inolvidables, en las que entre “culín” y “culín” todo el Pueblo limpiaba el “camín”, montaba la barraca, reparaba la traída de agua, se jugaba un partido de fútbol o se espichaba un tonel.


Y que decir de esos días memorables, como la inauguración de la nueva Bodega de Cortina o de los días de Nuestra Señora en que a altas horas de la madrugada, después de darlo todo bailando y bebiendo, subíamos todos por la cuesta de la Iglesia abrazados en una piña, por eso de no acabar en la cuneta y de otros muchos otros momentos.


Indudablemente también pasamos por algunos tristes, especialmente con las inevitables pérdidas que fueron diezmando el Pueblu o cuando, por causas de fuerza mayor, bajamos pa La Villa … pero esas son las cosas de la vida y debemos seguir mirando hacia adelante.


Así que con esta entrada, además de manifestar mi más profundo agradecimiento a todos los que me consideraron merecedor de este galardón, quiero compartirlo con todos los que están y con los que, poco a poco, nos fueron dejando para permanecer siempre en nuestra memoria.


Pero especialmente quiero hacer partícipes del mismo a: la incansable Cristina, pues sin ella no tendríamos ni Ramu, ni concurso de tortillas, ni cartel de la fiesta un año tras otro.


A las dos Carminas, ...



... a M ª Dolores y Lorena, pues sin ellas ni la Santa, ni la iglesia serían lo mismo.



A Lorenzo, el polivalente “supermanitas”, siempre alegre y dispuesto para lo que haga falta.


A Isabel y Tinín por traer sabia nueva y devolverle la vida al “Pueblu”.


También a Nayra que, pese a la distancia, no pierde la oportunidad de venir a la fiesta para tomarse unos "culinos" y echar una mano.


Y como no a Ana, pues si no hubiese sido por ella y su cariño a Solares, nunca habría descubierto y disfrutado de este tiempo en La Aldea más Guapa del concejo de La Villa.


Pero de modo muy especial quiero compartirlo con Pepe, ...


... alma mater y “Gran Capitán” que todo buen equipo necesita, y que incluso en situaciones familiares especialmente tristes nunca dejó de estar al frente del grupo con su inigualable entusiasmo.


¡¡GRACIAS A TODOS!!

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