29 mar. 2011

Marcas de piedra en El camino

Señales en el Alto de Mostelares

Desde siempre el hombre trató de medir las distancias a recorrer por sendas y caminos, ideó marcas para indicar las zonas de paso y también la distancia en las calzadas romanas, creando mas tarde unidades de medida/tiempo en los caminos reales, para finalmente desarrollar y fomentar hasta casi la total aplicación del sistema métrico decimal en caminos, carreteras y demás vías de comunicación. A lo largo del Camino, todavía podemos encontrar alguna muestra de las viejas señales que utilizaban nuestros antepasados para orientar a los caminantes.

San Román de Retorta

La más antigua el Miliario de San Román de Retorta (lo que encontramos es una réplica, pues el original se encuentra en el museo Diocesano de Astorga) estos además de las inscripciones con el título del emperador bajo el que se construía la calzada, la distancia hasta Roma u otra localidad importante, el gobernador o unidad que realizó la obra y alguna otra indicación, marcaba una milla romana “mille passus” (contabilizados a paso doble romano, dos de los utilizados en la actualidad) aproximadamente 1.481 mts. La gran mayoría de estas señales fueron realizadas durante el Alto Imperio, siglos I y II de nuestra era.


Más tarde llegaría el Leguario, como el que nos encontramos en el lugar del Portazgo de Olloniego que  indica A Oviedo 1 1/2 Leg. desde el lugar de su ubicación deberemos recorrer 8.000 mts. aproximadamente, hasta llegar a la Catedral del Salvador.

El Portazgo, Olloniego

Según la R.A.E legua, procedería del celtolat. leuga, quizá de origen Prerromano, definiéndola como: Medida itineraria, variable según los países o regiones, definida por el camino que regularmente se anda en una hora y que en el antiguo sistema español equivale a 5.572,7 mts.
Otras definiciones son: Antigua unidad de longitud que expresa la distancia que una persona, a pie, o en cabalgadura, pueden andar durante una hora; es decir, es una medida itineraria (del latín, iter: camino, periodo de marcha). Dado que una persona recorre normalmente a pie una gama de distancias, la legua se mantiene en esa gama, pero según el tipo de terreno predominante en cada país o según la conveniencia estatal, la palabra legua abarca distancias que van de los 4 a los 7 km, siendo las más frecuentes las leguas que se encuentran en la media de tales extremos.
La legua Castellana se fijó originalmente en 5.000 varas castellanas, es decir, 4,19 km o unas 2,6 millas romanas y variaba de modo notable según los distintos reinos españoles, e incluso según distintas provincias, quedando establecida en el siglo XVI como 20.000 pies castellanos; es decir, entre 5.573 y 5.914 metros.


Y así hasta nuestros días.

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