25 oct. 2013

Dos mochilas llenas, muchas ganas e ilusión y un Camino por delante!!!

Hoy abrimos el blog a Rebeca y Oscar; otros debutantes en los últimos 111 … y contagiados por el “llocus jacobeaus”.


Así empezó nuestra historia el pasado día 2 de octubre de 2013 cuando nos pusimos las mochilas al hombro y el Camino por montera …



Cuando pocos meses antes nos propusimos hacer el Camino de Santiago, nunca pudimos pensar que esa experiencia fuera tan enriquecedora. Ahora, una vez conseguido el reto de llegar a Santiago andando desde Sarria, no nos cansamos de recomendarla a todo el mundo.



Nuestro periplo por el camino se inició el día 2 llegando a Sarria a dormir para comenzar el día siguiente a recorrer a pie desde allí los 111 km que distaban a Santiago de Compostela. En un primer momento teníamos previsto recorrer esa distancia en 5 días, pero como tampoco teníamos prisa por llegar, consideramos que el tiempo a invertir lo iríamos viendo por el camino ya que lo que pretendíamos era vivirlo y disfrutarlo al máximo. Y así fue…. finalmente fueron 6 los días que tardamos en llegar a Santiago. Pero ahora que ya está hecho, no nos hubiera importado haber tardado más días porque vale la pena vivirlo con intensidad.



A grandes rasgos, y una vez “besado el Santo”, podemos afirmar ambos que “aunque cueste recompensa”!. La verdad, que cuando nos decidimos a hacerlo, teníamos intención de entrenar algo para coger aguante y resistencia física ya que éramos conscientes que andar una media de 20 km al día, durante varios días seguidos y cargando con bastante peso a la espalda no es poca cosa, sobre todo para uno de los dos que está todo el día sentado...



Sin embargo, por diferentes circunstancias no pudimos hacerlo y de ahí que el primer día surgieran las primeras molestias (a una más que a otro) pero que dado lo vivido, apenas molestaban ...



El Camino nos enganchó a ambos en la primera etapa y además desde el minuto cero. Nada más salir del albergue para empezar a recorrerlo y a seguir las flechas amarillas, nos contagiamos del ambiente que se respiraba, se veía y se sentía en Sarria esa mañana. A pesar de ser muy pronto, y sin apenas haber andado ya sabíamos que esa experiencia iba a ser muy gratificante y nos hizo presagiar el Buen Camino que tendríamos por delante.



Y así fue: grandes peregrinos por todo el Camino recorrido, paisajes inimaginables, temperatura perfecta, relax y desconexión a raudales, paz interior y sobre todo un reto que conseguir. Aunque poco a poco y paso a paso, pero tampoco sin perder el ritmo, hicimos esa primera etapa y llegamos a Portomarín. Tras ella vino la segunda llegando a Palas de Rei, para continuar a Melide ...



... Arzúa, O Pedrouzo y terminar allí… en Santiago!. 



En cada pueblo al que llegábamos dejábamos un recuerdo de las anécdotas vividas en cada etapa, de las satisfacciones personales de lo realizado y sobre todo hacíamos balance de lo vivido y vaciábamos las mochilas de todas aquellas preocupaciones particulares que se habían unido en esta experiencia, para así dejarnos ver lo que de verdad importa en la vida.



Finalmente, tras vernos en la Plaza de Obradoiro la sensación que tuvimos no fue otra que la de orgullo personal y orgullo hacia el otro. Lo habíamos conseguido, habíamos logrado nuestro reto, habíamos superado todos los desafíos por los que tuvimos que pasar, los dolores de hombros y espalda del primer día, los dolores del tendón de Aquiles de los restantes, los dolores de tobillos, de rodillas y el cansancio y la desesperación de ciertos momentos. Tanto fue así que no podíamos ni hablar, sólo nos abrazamos y sentimos. La emoción era tal que no teníamos palabras para describir ese momento, nos tiramos en el suelo, cerramos los ojos, nos cogimos de la mano y por segundos disfrutamos de nuestro momento. Fue mágico e indescriptible pero sólo por eso, hay que vivir la experiencia de hacer el Camino de Santiago.



Además, en esa última etapa donde ya se podía ver “la luz al final del túnel” nos organizamos bien y, tras sufrir un poco, llegamos para la misa del peregrino de las 12:00, la cual fue espectacular. En ella nos sentimos como campeones!! Estábamos ahí, lo habíamos hecho, habíamos podido y aunque no fue fácil (pero tampoco imposible) lo habíamos hecho porque pesaban más las ganas y la ilusión que el desánimo, y sobre todo porque aún en los momentos más difíciles en los que te planteas ¿qué hago yo aquí? piensas que “querer es poder” y nosotros sobre todo, queríamos hacer el Camino de Santiago.


 

Además, el ver a otros peregrinos que estaban peor que tú te hacía replantearte las sensaciones que iban viviendo a la cabeza y darte cuenta que todo en esta vida con esfuerzo y tesón se consigue y así fue, lo conseguimos. Y por supuesto, no queríamos defraudar a todas aquellas personas que habían apostado por nosotras y que nos acompañaron, de una u otra manera, durante las 6 etapas dándonos ánimos y confiando en que lo lograríamos. En especial a los que hacéis éste blog, pues fue nuestra guía en todo momento y sin vuestra ayuda, estamos seguros que estas palabras hubieran sido diferentes.


Muchas gracias Rebeca y Oscar, por este cariñoso regalo. Ana, Toño y Vicente

El viaje ha merecido mucho la pena, ha sido algo que nunca nos podríamos haber imaginado así hasta que lo hemos vivido y sobre todo, ha resultado muy enriquecedor en muchos aspectos. Lo hemos puesto muy arriba en nuestra lista de vacaciones vividas… Porque para ser justos, debemos confesar que el reto de hacer el Camino de Santiago surgió en un primer momento como “destino de vacaciones” y sin embargo, no sólo fueron unas vacaciones inolvidables sino que fue mucho más. Queríamos corroborar en primera persona lo que la gente contaba tras haberlo hecho y no nos defraudaron los testimonios leídos, y escuchados, porque todo es poco… 



Está claro que “el Camino engancha” así que no sólo no descartamos hacer más etapas sino que uno de los dos ya está preparando su próximo Camino en bici… 



Finalmente, llegamos a casa felices de lo realizado, con espíritu renovado y sobre todo, listos para emprender el verdadero camino, el de la vida cotidiana y además, trajimos las mochilas llenas de recuerdos, experiencias, valores y sobre todo actitud positiva. Tanto es así que no queremos dejar de recomendar a todo el mundo que viva esta experiencia. 
 Rebeca y Oscar 
(Oviedo)  
Octubre 2013
Todas las fotos, que ilustran la entrada, son de Rebeca y Oscar.

4 comentarios:

  1. Aun habiendo mas llegadas a Santiago, personalmente creo que ninguna (o casi ninguna) es comparable a esa 1ª llegada.
    Felicidades pareja, ya estáis "infectados" de Jacobeina.
    Ultreia

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    1. Hola Fernando!! La verdad que eso mismo que dices también lo pensamos nosotros... Por muchas más veces que lleguemos a Santiago estamos seguros que no será lo mismo. Fue todo tan emotivo que ni siquiera encuentro las palabras exactas para describir las sensaciones que tuvimos. Toda una EXPERIENCIA! Y por supuesto que repetiremos....Algo tan grande no puede hacerse sólo una vez.
      Gracias por tus felicitaciones.
      Rebeca.

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  2. Muchas felicidades por ese gran logro; ese gran sueño cumplido que yo también espero cumplir algún día.

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    1. Muchas gracias Alegolu! Sólo puedo decirte que YA ESTÁS TARDANDO!!! Si te ha gustado leer nuestro pequeño resumen, imagínate lo que te gustará si lo vives...Vale mucho la pena así que anímate y ponte a ello en la primera ocasión que tengas.
      Un saludo,
      Rebeca

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