5 ene. 2016

"Cambios en La Compostela"


Parece que la apertura de la Puerta Santa, para el extraordinario Año Santo 2016, también abre la posibilidad de algunos cambios en los requisitos necesarios para la obtención de la Compostela.

 

El primero, que parece estar ya aprobado; es que a partir del 1 de abril solo obtendrán la Compostela l@s que acudan a la oficina del Peregrin@ con la credencial "oficial", según comunicado del Cabildo de la Catedral santiaguesa a las Asociaciones y entidades, que habitualmente la expiden.


De cuyo comunicado reproducimos algún párrafo: 
La Catedral de Santiago tiene registrada su propia credencial que debe ser considerada la única válida y cuyo precio, para el peregrino, no podrá sobrepasar los 2 euros. La gestión de la credencial no puede realizarse con criterios ni comerciales ni de lucro; los rendimientos que de ello pudieran derivarse, necesariamente limitados con el modelo que se establece, deberán redundar siempre en favor del mejor servicio y atención a los peregrinos.



Con el objeto de evitar perjuicios a todas aquellas entidades que están expidiendo credenciales se les concede una moratoria para que puedan utilizar las mismas: hasta el primero de abril de 2016. 
A partir de esa fecha sólo se admitirán para expedir la "Compostela", las credenciales oficiales de la Oficina de Acogida al Peregrino.



La otra propuesta, de mayor calado, nada bien vista por el Cabildo Catedralicio y gran parte de los que tienen su "negocio" dentro de un radio de 100 km. de Santiago, por lo que nos da la impresión,que no saldrá adelante.
Es la que propone la Fraternidad Internacional del Camino, que consiste en modificar de 100 a 300 km. a pie y de 200 a 500 km. en bicicleta o a caballo, la distancia a recorrer para obtener la Compostela.


José Antonio de la Riera, portavoz de la Fraternidad, afirma que «para muchos peregrinos del mundo, el Camino Francés no empieza, sino que termina en Sarria», debido a los problemas de masificación que se producen a partir de ese punto, a poco más de 100 kilómetros de Santiago, y que conllevan «el riesgo de matar la gallina de los huevos de oro».


Esta organización acordó, en la asamblea que celebró en Tui, presentar a la Catedral, a la Administración y a instituciones responsables del Camino la petición de ésta ampliación en la distancia mínima para obtener la Compostela.

 

Por aproximación a los 300 kilómetros, por motivos históricos y por disponer de buenas comunicaciones y servicios, esta organización que reúne a expertos en la peregrinación jacobea propone que se señalen como puntos de partida las ciudades de León (Camino Francés), Oviedo (Camino Primitivo), Avilés (Camino del Norte), Zamora (Vía de la Plata) y Oporto y Coimbra (Camino Portugués).


En el caso del Camino Inglés, los peregrinos tendrían que acreditar que arribaron a los puertos de A Coruña y Ferrol por mar, toda vez que estos se ubican a menos de los 300 kilómetros sugeridos.


La elección de esta distancia tiene el argumento histórico de que es la aproximada que separa Oviedo de Santiago, el primer itinerario de peregrinación, por el que llegó Alfonso II el Casto a venerar los restos del Apóstol. También responde a la nueva ruta de la Meseta, el Camino Francés, creado cuando la capital del reino se trasladó a León.


De la Riera expresa la convicción de los expertos de que ampliar las distancias mínimas, además de relajar la presión sobre los últimos kilómetros del Camino, beneficiaría a otras zonas de Galicia, así como a las comunidades autónomas vecinas y a Portugal. «Reducir el Camino a 100 kilómetros excluye a gran parte de Galicia», precisa.


La Fraternidad explica que la peregrinación tradicional ha sido siempre «un fenómeno de largo recorrido y no una romería local» como las que conducen a los santuarios.
Ignorar este hecho lleva, según la organización que preside Carmen Pugliese, a perder el respeto por la «formulación cristiana y espiritual, así como por los valores del esfuerzo, de la solidaridad entre peregrinos o por los procesos de reflexión y crecimientos personales».


El Cabildo lo rechaza. Incluso con esta base de contenido espiritual, la propuesta de la Fraternidad no convence al Cabildo de la Catedral de Santiago, encargado de expedir la compostela. Su deán y responsable de la Oficina de Acogida al Peregrino, Segundo Pérez, considera que no hay motivos que justifiquen la ampliación de las distancias mínimas y reduce los problemas de masificación en los últimos tramos del Camino Francés a «unos días de julio y agosto». Además, vaticina que la reciente declaración de las rutas del Norte como Patrimonio de la Humanidad contribuirá a diversificar la peregrinación.
Por su parte, la Administración turística gallega ha eludido pronunciarse aduciendo que se trata de una competencia de la Iglesia.

Mapa de: Alexia López en La Voz de Galicia

En espera de la decisión final respecto a la distancia, veremos cuál es la medida que se adopta con l@s que después del 1 de abril se presente a recoger la Compostela, habiendo iniciado el Camino meses u años antes y sus credenciales sean las antiguas.

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