19 ago. 2016

El juego de "Los Bolos"


Sobre el origen de los bolos en Asturias existen múltiples teorías; desde la de ser un ejercicio de preparación para la guerra, pasando por la procedencia de un culto religioso o la de una simple diversión para afinar la puntería.

Foto cedida por: J.R. Rodríguez

Pero quizás la teoría más acertada sea la que vincula su origen con el Camino de Santiago, ya que desde el siglo X el norte peninsular se ve influenciado por las costumbres de viajeros y comerciantes que desde el resto del continente peregrinan a Santiago, dejando por todo el Camino costumbres de su cultura entre las que con toda probabilidad también se encontraban los juegos, entre los que estarían los primitivos bolos.

Foto cedida por: J.R. Rodríguez

Así Julio Braun, en su obra, Bolos y Cultura (1984), cuenta, que por aquella época había en Europa dos modalidades de juego de bolos: una la mediterránea, que es el juego de bolas heredado de Grecia y Roma, que extendieron por todos sus asentamientos de la conquista de Europa.

Foto cedida por: J.R. Rodríguez

Y otra en el norte y centro europeos, que es ¿Kegel? o juego de bolos, que según la Enciclopedia Británica nace en el siglo IV d.C. en Alemania, y al que se atribuye un origen sagrado, religioso, mágico y ritual, ¿la lucha contra el demonio?, que se va a personificar en lo que se llamará ¿kegel? y caló profundamente entre el pueblo alemán, que lo convirtió en tradición hasta el siglo XVI, se trataba de lanzar una piedra más o menos esféricas contra un palo (kegel), como si estuviera derribando al demonio. 

Foto cedida por: J.R. Rodríguez

La península ibérica tuvo contacto con ambas culturas, dando lugar a una inclinación clara por el segundo tipo ya en la época visigoda, se sabe por las Etimologías de S. Isidro, había juegos de hacer puntería con una piedra a otro objeto.
Texto: Museo de los Bolos.

Foto cedida por: J.R. Rodríguez

Así es que a lo largo de su travesía por tierras asturianas, l@s Peregrin@s pueden encontrarse con alguna de las imágenes que ilustran esta entrada, pues resulta bastante frecuente tropezarse con una bolera en la que se disputa una partida o simplemente un grupo de amig@s se juegan unas botellas de sidra. Además durante el mes de agosto, en distintas localidades asturianas por las que discurre el Camino, se celebra el popular torneo de Bolos en la calle.


Si bien el juego de los bolos consiste en algo tan sencillo como lanzar una bola para hacerla llegar hasta donde se encuentran los bolos, con la intención de derribar el mayor número posible de bolos o en algún caso, pasarla por el lugar en el que se obtiene mayor puntuación; el tamaño o forma de los bolos y de la bolera, la distancia a la que se tiran las bolas, la forma de puntuar, etc. dependerá de la zona del Principado en la que nos encontremos.


Durante las dos primeras etapas del Camino del Norte, que discurren por el oriente asturiano y también por las que se dejaron atrás en la vecina en la Cantabria, la modalidad de juego más extendida es la conocida como "birle" o "bolo palma". El juego consiste coger las bolas del suelo colocándolas en la palma de la mano, para fijar el pie correspondiente a la mano que se emplea para jugar y aprovechando el impulso de cuerpo y piernas con el movimiento atrás y adelante del brazo, darle impulso a la bola para lanzarla.


Las partidas constan de dos partes: "Tirar" y "Birlar", utilizando bolas de 18 cm. de diámetro con un peso entre 1 y 2 kg. que se lanzan sobre 9 bolos grandes (45 cm.) y uno de menor tamaño (27,7 cm.) llamado "boliche" o "emboque", previamente colocados en forma de cuadrado de 3 bolos por lado. ''Tirar'', es lanzar las bolas desde el ''tiro'' de tal manera que lleguen desde el aire directamente a la caja o a un lugar próximo a ella, con objeto de hacer juego, derribar bolos y sacar ''emboque''.


Y ''Birlar'' es volver a lanzar las mismas bolas que se han tirado, siempre que haya sido válida su jugada, desde el lugar que ocupen hacia la caja para hacer juego, derribando bolos. Cuando la bola válida haya quedado en el ''campo de birle'' tan próximo o dentro de la caja que el jugador pueda alcanzar con la mano los bolos, éste puede optar por una modalidad de ''birle'' que se llama ''segar'', que consiste en derribar bolos sin soltar la bola de la mano.


En las etapas de la zona central desde Ribadesella hasta Avilés, sea por el Norte o por La Costa, toda la cuenca del Caudal por el Camino del Salvador y hasta Grado por el Camino Primitivo, la modalidad que predomina es la "Cuatreada".


Las boleras de "Cuatreada" constan de dos partes perfectamente diferenciadas; "zona de tiro" y el "Castro", separadas entre si unos 20 m. por la "zona intermedia", pudiendo oscilar la distancia de tiro oscila entre los 18 m. de los aficionados a los 10 m. para los más pequeños. Las boleras más importantes suelen estar cubiertas y disponer de graderío alrededor del Castro.


El "Castro" que es la zona de la bolera en la que están colocados los bolos y donde han de tomar tierra las bolas, lo limita un arco de hierro con un radio de 2,25 m. y una cuerda perpendicular a la línea de tiro, denominada fleje, distante 1,90 m. del centro.


En total se utilizan 10 bolos, 9 de 52 cm. de altura, armados en 3 filas de 3, separados entre sí por 55 cm. desde el centro del bolo, para completarse el armado con el "biche", bolo de menor tamaño (28 cm.) y separado 21 cm. del bolo exterior de la última fila.


Siendo el "biche", en función de su colocación, el marca las dos formas de tirar en la Cuatreada; "pa la mano" cuando se coloca a la derecha del tirador o "pal pulgar" a la izquierda.


El diámetro de las bolas oscila entre 10 y 11,5 cm. y su peso puede variar entre los 600 y casi los 800 g. dependiendo del jugador, las bolas pueden ser de menor tamaño y peso para las categorías inferiores.


El juego consiste en lanzar las bolas desde "el tiro" al “castro”, acumulando puntos por: meter la bola dentro, por tirar bolos, por parar la bola dentro del castro y por "cuatrear" (se considerará que una bola es “cuatreada” la que después de derribar uno o más bolos derribe el “biche” o cruce por la zona de “cuatreada”).


Las partidas pueden ser: mano a mano entre dos jugadores: 6 bolas/jugador, de parejas: 3 bolas/jugador, de tríos: 3 bolas/jugador y de cuartetos o quintetos: 2 bolas/jugador.


Si continuamos por la Costa a partir de Avilés también nos podemos encontrar con una de las modalidades de Bolo de Batiente o Bolo Rodao.

Foto: F.A de Bolos

Batiente Rodao; el objetivo de esta modalidad, además de derribar el mayor número posible de bolos, es el de hacerlos pasar por encima de una valla llamada ciebo, ciebe, sebe, cabón o portiello. Antes de lanzar la bola el jugador realiza una carrera corta por una zona de impulso de 15 m. La bola se suelta en el encalme, punto en el que arranca el rodao, un pasillo que la bola recorre en dirección a la losera, en la que se encuentran armados los bolos. Los bolos derribados que quedan en el entorno a la losera valen un punto, los que caen entre la losera y el ciebo 10 puntos, y los que superan el ciebo 50 puntos.

Foto: F.A de Bolos

Bolos rodaos Cada jugador realiza 2 lanzamientos. Se utilizan 9 bolos en círculo, 8 de ellos formando la circunferencia y el noveno bolo en el centro. El primer lanzamiento se efectúa desde la raya de tiro, a una distancia de entre 4 y 5 m. Si con este tiro la bola sobrepasa la raya, situada a 12 m. del tiro, el jugador tiene derecho al segundo lanzamiento desde la raya hacia los bolos. Desde ambas posiciones los bolos derribados tienen el valor de un punto.


Si nuestros pasos siguen los de Alfonso II por el Camino Primitivo, en los concejos de Grado y Salas también nos podemos encontrar con boleras de Batiente, para nada más coronar La Espina comenzar a ver las de bolo Celta o bolo de Tineo.


Esta modalidad se practica en un espacio rectangular de 30 a 35 m. de largo por 10 m. de ancho. Dentro de este espacio se sitúan los siguientes elementos: la losa o losera, a unos cuantos metros del poyo, con una suave inclinación hacia la cueva, lugar donde se sitúan los bolos. Las dimensiones de la losa varían entre los 80 y los 130 cm. de largo por 50 ó 110 cm. de ancho.


El poyo que es el lugar de tiro de la bola, que mide unos 40 cm. de alto. Delante del poyo se abre una zanja de aproximadamente medio metro que se llama cueva y es el lugar donde caen los tiradores de tal forma que el brazo ejecutor quede a una altura similar a la de la línea de bolos.


A unos 25 m. por delante de la losera o losa se marca en el suelo una línea, la raya del 10, bien mediante una línea pintada en blanco o segándola más profundamente.


Desde esta línea y a otros 4 m. se coloca un muro de 6 m. de alto llamado la viga o cuerda, considerado el límite de la bolera, aunque esta viga tiene mucha importancia y en varias ocasiones se ha de rodear para recoger los bolos caídos.


Se juega con 20 bolos de madera de haya, manzano o encina, con una altura comprendida entre 15 y 18 cm. y una circunferencia de 12 cm. a los que se les tallan 6 lados y se les corta la base a bisel, para que se sostengan sobre la losera. Su peso es aproximadamente de 200 gr. Las bolas pueden ser de madera muy dura o de fibra, variando su peso y tamaño en función de la mano del jugador. La necesidad de que tengan un peso alto obliga a practicarles un agujero, en el que se echa plomo fundido, las de fibra lo llevan en el interior, no pudiendo superar en ningún caso los 35 cm. de diámetro.


La partida se juega a cuatro juegos de 50 puntos cada uno, y en ella se hacen dos tipos de tirada. La primera se llama bajar y se hace desde lo alto del poyo al tiempo que el jugador se lanza dentro de la cueva. Cada bolo tirado vale un punto, salvo los que pasan de la raya del 10 que valen 10 puntos cada uno, y los que saltan la viga, que valen 50 puntos y conceden la victoria al participante. A estos bolos se les llama acabones, porque con ellos finaliza el juego.


Es fundamental para poder contar puntos que la bola pase de la ralla del 10, o si no la tirada es nula y se denomina que la Bola queixó.


La otra tirada se llama subir, y se hace desde la viga lanzando la bola rodando por el suelo contra los bolos desde la línea de 10, valiendo un punto cada bolo caído.


Si el jugador no tira ningún bolo, pierde la mano u orden de tirada, lo cual es muy importante en este juego, ya que se trata de ser el primero en llegar a obtener los 50 puntos. Por eso, antes de empezar, se sortea el orden de tirada que luego puede cambiar. Las partidas se pueden jugar uno contra uno, por parejas o por equipos de cuatro jugadores.

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