17 jul. 2018

"Melide"

Lugar: Melide
Situación: Parroquia y municipio de Melide
Localización: Lat. 42º 54’ 54,69’’ N - Long. 8º 0’ 59,21’’ W
Etapa en la que se encuentra: Puente Ferreira - Melide - Arzúa
Dista: 20,5 Kmts. desde Puente Ferreira - 14,1 Kmts. hasta Arzúa
Altitud: 455 mts.
Caminos: Primitivo y Francés
Provincia: Coruña (Galicia)


Melide es el lugar en el que el Camino Francés se incorpora al trazado del Camino Primitivo, ruta que desde Oviedo siguió Alfonso II para iniciar la historia de las peregrinaciones a Santiago, siendo éstas las principales impulsoras del desarrollo de los pueblos y caserios del antiguo territorio de Abeancos.


Las primeras referencias a Melide se encuentran en un códice del año 1189, aunque se cree que con anterioridad ya se hacen alusiones al lugar como Milierata, de donde podría proceder su nombre según algunos autores, pues se tiene constancia del paso de una calzada romana por sus tierras, mientras otros buscan el origen del topónimo en el nombre latino Mellitus.


El Peregrino que procede de Oviedo entra en la villa melidense por el corazón de su casco histórico, pues así se considera la plaza del convento que domina la torre de la iglesia parroquial de San Pedro o de Sancti Spiritus, templo que perteneció al desaparecido convento de la Orden Tercera de San Francisco, fundado en el siglo XIV y de cuyo origen solo queda una pequeña capilla lateral, conocida como la del Cristo. 


Su imagen actual es producto de las obras realizadas en los siglos XIV, XV y especialmente las llevadas a cabo en el XVIII, durante las que también se levanta la torre, pasando a desempeñar las funciones de iglesia parroquial en el año 1840.


El interior guarda un magnífico retablo mayor de estilo barroco, además de otros cinco de menor tamaño de corte neoclásico, junto a numerosas piezas de imaginería religiosa y sepulcros de interés. 


La plaza además de por la Iglesia, está rodeada de otros edificios como el museo de la tierra de Melide o la Obra Pia de San Antonio o San Antón, nombre con el que se denomina al singular pazo y capilla de estilo barroco, con marcadas influencias precolombinas, construido en el siglo XVII por Domingo de Andrade, albergando desde 1960 las dependencias del ayuntamiento melidense. 


La capilla de planta rectangular con nave cubierta de medio cañón, conserva un par de esculturas orantes esculpidas en granito en el año 1674 por Mateo Prado, que representan a los fundadores de la Obra Pia sobre sus sepulcros. 


Los Peregrinos que acceden a Melide por el Camino Francés, el primer edificio mencionable que se encuentran es la actual capilla de San Roque, construida en el año 1949 con materiales de las desaparecidas iglesias medievales de San Pedro y San Roque, destacando la bonita portada principal, original de principios del siglo XIV y procedente del primero de los mencionados templos. 


Enmarcada por dos contrafuertes, está compuesta por tres arquivoltas semicirculares que apuntan a una estética gótica, con columnas de pequeños fustes sobre basas altas y capiteles con decoración vegetal. 


Junto a la capilla se encuentra un crucero gótico del siglo XIV, probablemente más antiguo de Galicia, ....


en cuyo anverso se representa un Cristo en Majestad sedente coronado, que muestra las llagas de la mano con un paño que le cubre las piernas, mientras en el anverso se puede ver un Calvario. 


Pero los Peregrinos se encuentran con la joya arquitectónica de Melide en el momento de abandonar la villa, y ésta no es otra que la bonita iglesia de Santa María.


Templo construido íntegramente en granito a finales del siglo XII, con tres volúmenes bien marcados al exterior: cabecera con cilindro absidial, presbiterio y nave, a cuyo lado norte se adosó en tiempo reciente la sacristía. 


El ábside está decorado por dos semi columnas, coronadas por capiteles que lo dividen en tres lienzos, abriéndose en el central un ventanal decorado con una arquivolta adornada por capiteles, columnas y basas, completando la ornamentación absidial una moldura ajedrezada y una serie de canecillos.


Del conjunto llama especialmente la atención la portada sur, que abre sus dos arquivoltas molduradas sobre columnas con capiteles vegetales y zoomorfos, bajo el tejaron y flanqueada por dos arcosolios apuntados y otros tantos contrafuertes.


También despierta interés la portada oeste compuesta por tres arquivoltas, en la que conviven capiteles con cestas vegetales con otros de temática animal.


La nave está cubierta con armadura de madera a dos aguas, mientras una bóveda semicircular remata el ábside, en cuyas paredes se extiende un conjunto de pinturas relativamente recientes.


El altar es el original del templo y llama la atención por su esmerada decoración, en la que se suceden arquillos ciegos decorados, estando rematados los ángulos del ara por cabezas labradas. Adosada a la sacristía se puede ver un trozo de la única reja románica, que se tiene constancia en Galicia.


El Peregrino no debe abandonar Melide sin haber degustado el excelente pulpo que ofrecen sus tradicionales pulperías.

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