3 nov. 2017

"Convento de San Antón"

Lugar: Convento de San Antón
Situación: Municipio y parroquia de Castrojeriz
Localización: Lat. 42º 17’ 33,74’’ N - Long. 4º 5’ 56,69’ W
Etapa en la que se encuentra: Burgos - Castrojeriz
Dista: 6,0 Kmts. desde Hontanas - 3,8 Kmts. hasta Castrojeriz
Altitud: 805 mts.
Camino: Francés
Provincia: Burgos (Castilla y León)


Al poco trecho de haber dejado atrás Hontanas, el Peregrino se encuentra con los monumentales restos de lo que fue el Convento de San Antón, sede y Preceptoría General de los Antonianos en España.


El convento fue fundado en el año 1146 bajo el patrocinio del rey Alfonso VII, siendo regentado por la Orden Hospitalaria de San Antón hasta el año 1787, fecha de desaparición de la misma. Orden nacida en el país galo en el año 1095, que llega a España a través del Camino Francés para dedicarse a la atención de los Peregrinos y a curar el Sacer Ignis, Fuego Sagrado, mal del pan maldito o Fuego de San Antón. 


Enfermedad de efectos devastadores, que comenzaba con escalofríos en las extremidades, seguidos de una sensación de quemazón y altísimas fiebres dando la sensación de consumirse interiormente, los miembros se volvían negros y arrugados, para finalmente desprenderse del cuerpo, otra variante producía alucinaciones, delirios y espasmos musculares. Hoy en día la enfermedad es conocida como ergotismo gangrenoso, siendo causada por el consumo de pan de centeno afectado por toxinas que genera el cornezuelo, hongo parásito de éste cereal.


Éste mal, que se extendió por toda Europa a lo largo de la Edad Media, los Antonianos lo combatían alimentando a los afectados con pan blanco de trigo y “vino santo”, elaborado por los monjes con ingredientes secretos. Con la disminución de la enfermedad, la Orden Antoniana entra en un periodo de decadencia, hasta que en el año 1787 el Papa Pio VI la integra en la Orden de Malta.


Las ruinas que hoy contemplamos, al pasar bajo los dos grandes arcos ojivales que aun custodian el Camino, son el testimonio de un importante edificio, de tres naves y crucero con una interesante portada, aunque con las esculturas considerablemente erosionadas.


Responde todo ello al gótico burgalés del siglo XIV, aunque el pórtico sobre la calzada se cataloga en torno al año 1500, pues se cree que se construyó para contrarrestar el desplome de la fachada. 


Bajo el pórtico, a la derecha del trazado frente a la portada de la iglesia, se encuentran las dos alacenas ...


... donde, todas las noches al cerrar las puertas el convento, se dejaba el pan de trigo y las jarras de “vino santo” para los Peregrinos que ya no podían acceder a su interior.


El símbolo de la Orden era la letra griega TAU, distintivo que llevaban grabado en azul sobre sus túnicas negras y que también imponían a los Peregrinos como signo de protección de los males del Camino.


TAU que se puede contemplar en los ventanales del ábside que quedan en pie, en algunos sillares y en el gran rosetón de la iglesia. El retablo barroco del templo se conserva en la iglesia de San Juan Bautista de Castrojeriz.


Al desaparecer la orden en el año 1787, parte de sus bienes pasaron a la colegiata y con los efectos de la desamortización de Mendizabal en 1835, el resto del cenobio pasó a manos privadas, siendo incluso utilizado como granja. En la actualidad, en el interior del antiguo convento, se habilitó un espacio como refugio de Peregrinos.

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