Con el fin de colaborar en la elección de este importante elemento y a modo de ayuda, incorporamos una serie de detalles a tener en cuenta, en esa pestaña Como preparar El Camino.
Mostrando entradas con la etiqueta Preparar El Camino. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Preparar El Camino. Mostrar todas las entradas
30 oct 2010
¿Bordón o bastón… telescópico?
Con el fin de colaborar en la elección de este importante elemento y a modo de ayuda, incorporamos una serie de detalles a tener en cuenta, en esa pestaña Como preparar El Camino.
8 oct 2010
Descendientes de la esportilla y el bordón
Tan sencillos como su indumentaria, eran los complementos que el peregrino de otros tiempos llevaba en su viaje a Compostela, pues con poco más que una esportilla (pequeño saco generalmente de forma rectangular y hecho con piel de ciervo), una calabaza (servía para guardar el vino que les daban en algunos hospitales) y un bordón se echaban al Camino.
Al igual que el calzado y la ropa, los complementos también sufrieron una gran evolución y adaptación a las necesidades del peregrino del S.XXI.
En la pestaña Como preparar El Camino incluimos una lista de aquellos artilugios que creemos no deben de faltar en nuestra mochila.
2 oct 2010
La indumentaria del Peregrino
![]() |
| Grabado de Francisco Javier Parcerisa año 1856 |
En la edad media y según el sermón "Veneranda Dies" del primer libro del Códice Calixtino, el peregrino debería de ir pobremente vestido, descalzo, tal y como Santiago peregrinó por este mundo. Pero lo común era que los peregrinos vistieran un capote de estameña fuerte de color pardo, más bien corto con el fin de que no estorbase al caminar, una esclavina de cuero como protección del frio y del agua y un sombrero de ala ancha, en aquella época probablemente fuese la ropa más adecuada disponible para afrontar los rigores del Camino.
El paso de los siglos nos trajo una gran evolución en los tejidos, y por eso en la pestaña de Como preparar El Camino aportamos unas ideas que pueden ser de utilidad a la hora de equiparnos para el Camino en el S.XXI.
29 sept 2010
El Otoño, buena estación para el Camino
La llegada del otoño marca el inicio de un periodo francamente bueno para echarse al Camino; se restablece la paz, hay sitio en los albergues, se recupera la convivencia y el trato entre los peregrinos, e incluso podemos comer algún exótico fruto silvestre, a lo que hay que añadir esos tonos de luz tan especiales de la estación y la multitud de colores que adopta el paisaje. Razones más que suficientes para, al menos, tenerlo en cuenta.
Si queremos buscar algún inconveniente, uno de los pocos quizá sea el disponer de menos horas de luz, pero esto queda compensado con la bonanza de las temperaturas, lo cual permite caminar durante más horas y disfrutar plenamente de una jornada de camino; otro puede ser que algún día nos podemos mojar o incluso nos puede sorprender la primer nevada del año, pero eso forma parte del propio Camino y la solución es tan simple como llevar ropa de agua y algo de abrigo, pues… “más vale peregrino prevenido que aterido”.
3 sept 2010
La concha de Vieira
| Antaño, al retirarse las mareas en las costas gallegas, era frecuente encontrar conchas de vieira |
Para explicar el porqué una concha de vieira (pecten jacobeus) se convierte en el símbolo de los peregrinos a Santiago, podemos o bien acudir a la leyenda u optar por una versión menos poética, pero con toda probabilidad, más cercana a la realidad y que al fin y a la postre es la que perdura hasta hoy. En la pestaña de Curiosidades incorporamos las dos versiones y que cada uno se quede con la que más le guste.
29 ago 2010
Con la casa en El Camino
Cuando decidimos echarnos al Camino debemos pensar que no es para toda la vida, por lo que hay que hacerlo únicamente con lo imprescindible, ya que tenemos que cargar con ello. Deberá de ir todo dentro y debidamente ordenado, para que cuando necesitemos algo no tener la necesidad de desarmar toda la mochila hasta encontrarlo. Así que nos atrevemos con otro apartado de Como preparar El Camino dedicado a: “Con la casa a la espalda”.
10 ago 2010
Con los pies en El Camino
A nada que miremos a los pies de varios peregrinos, nos daremos cuenta de las grandes diferencias que hay en su calzado. Afortunadamente el paso del tiempo obró una gran evolución en este elemento tan importante para un caminante, ya ningún parecido hay entre las sandalias utilizadas antaño y la infinidad de modelos de calzado actuales.Por ello con esta entrada, además de tan ilustrativa foto, hemos incorporado en la pestaña de Como preparar El camino algunas recomendaciones, escritas por profesionales en calzado deportivo, para que la elección del nuestro resulte lo más acertada posible.
18 jul 2010
La Credencial
Esta controvertida cartilla es la sustituta de aquellos cuadernos que, acompañados de una carta de presentación de su parroquia, llevaban los peregrinos como cuaderno de bitácora del Camino, en el que anotaban todo lo considerado como relevante y donde los representantes eclesiásticos confirmaban el paso por su parroquia, dato que les haría valedores de la carta probatoria y más tarde de la Compostela. La polémica que rodea a la credencial es permanente, ya que desde la forma de su obtención hasta la entrega de La Compostela, es discutida tanto por los puristas como por los no tanto, y desde hace tiempo se baraja la unificación de su formato y del sistema de obtención, además de ejercer un control más severo del sellado, y otros aspectos más.
Mientras tanto y no, son numerosos los distintos formatos utilizados, incluso algunos de creación artesanal y cuadernos o guías sirven para poder acceder a los albergues y recoger la Compostela en cualquiera de sus dos versiones, “pietatis causa” o recuerdo en caso de no haber hecho la peregrinación por motivos religiosos. El sellado, debe de hacerse, como mínimo en dos ocasiones por día y se puede realizar en cualquier organismo o establecimiento de una localidad de paso, puede ser desde un albergue una iglesia o el ayuntamiento hasta un bar o una tienda, debiendo de ser la última de la jornada en el lugar donde se finaliza la etapa.
Se puede obtener en las asociaciones de amigos del Camino de Santiago y en algunos albergues y parroquias. Lo mejor es ponerse en contacto con la asociación de amigos del Camino más cercana a nuestro lugar de residencia, y nos darán toda la información necesaria.
Se puede obtener en las asociaciones de amigos del Camino de Santiago y en algunos albergues y parroquias. Lo mejor es ponerse en contacto con la asociación de amigos del Camino más cercana a nuestro lugar de residencia, y nos darán toda la información necesaria.
14 jul 2010
La Compostela
La Compostela es el documento que expide el cabildo catedralicio y entrega en la Casa del Deán (Rúa do Villar Nº 1), previa presentación de la credencial de Peregrino correctamente sellada, al menos en dos ocasiones por día durante los últimos 100 kilómetros, si hemos recorrido el camino a pie o a caballo y durante los últimos 200, si la peregrinación se hace en bicicleta.
El certificado de haber realizado la peregrinación “pietatis causa” fue instituido en torno al s. XIII conociéndose como cartas probatorias, éstas sustituyeron a las primitivas conchas de vieira, que inicialmente eran naturales y más tarde fueros reemplazadas por otras realizadas en azabache. La copia de mayor antigüedad conservada data del 1 de Mayo de 1321 y pertenecía a un peregrino francés llamado Yves Le Breton.
El texto escrito en latín, en la versión actual, se puede traducir como: El Cabildo de esta Santa Apostólica y Metropolitana Iglesia Catedral Compostelana custodio del sello del Altar de Santiago Apóstol, a todos los Fieles y peregrinos que llegan desde cualquier parte del Orbe de la Tierra con actitud de devoción o por causa de voto o promesa peregrinen hasta la Tumba del Apóstol, Nuestro Patrón y Protector de las Españas, acredita ante todos los que observen este documento que: D. … ha visitado devotamente este sacratísimo Templo con sentido cristiano (pietatis causa).
En fe de lo cual le entrego el presente documento refrendado con el sello de esta misma Santa Iglesia.
Dado en Santiago de Compostela el día.........mes...............año del Señor..........
El Canónigo Diputado para los Peregrinos
Si queremos obtenerla, no debemos olvidar solicitar la credencial antes de partir y sellarla correctamente al menos en los últimos 100 Kmts. son bastante estrictos revisando los sellos a la hora de entregar la Compostela.
10 jul 2010
¿Donde dormir?
Cuando empezamos a madurar la idea de hacer el camino, otra de las preguntas que nos ronda en la cabeza es la de donde podemos dormir al final de cada etapa. Ya desde la antigüedad eran varias las posibilidades que tenían los peregrinos de pasar la noche, pues si bien los hospitales para peregrinos eran gratuitos, desde siempre existieron hospedajes alternativos donde poder comer y dormir a cambio de una cantidad de dinero, incluso grandes palacios a la vera del camino, se pusieron a disposición de los peregrinos más nobles como reyes o papas.
En la actualidad ocurre exactamente igual, existen albergues públicos donde la voluntad, o una mínima cantidad de dinero, suele ser el pago que recibe el hospitalero o encargado del albergue (salvo en Galicia que son funcionarios de la Xunta) y los privados donde la cantidad a abonar suele ser un poco mayor.
Pero si deseamos dormir tranquilos y una ducha para nosotros solos etc. no debemos descartar el establecimiento hotelero más cercano disponible, no olvidemos que varios de los edificios que hoy albergan los Paradores Nacionales como: Sto. Domingo de La Calzada, León y Santiago de Compostela se construyeron para acoger a los peregrinos.
- YA ESTÁN DISPONIBLES LAS CINCO PRIMERAS ETAPAS, DEL CAMINO PRIMITIVO
8 jul 2010
¿Primavera, verano, otoño o invierno?

Sin ninguna duda la mejor estación para realizar, cualquiera de los trazados del Camino, es la primavera, pues al propio atractivo de la estación se suman las horas de luz y una climatología favorable. Si le queremos buscar inconvenientes es que si lo hacemos al principio de la estación, todavía podemos encontrar algo de barro en algunos caminos y al igual que en otoño e invierno apenas tendremos compañía durante la mayoría de los días, aunque para algunos esto pueda ser más bien una ventaja.
Con el verano la cosa cambia, pues si por los caminos del norte se puede transitar maravillosamente, por la meseta podemos sufrir los rigores del calor y la masificación del camino, sobremanera en las etapas comprendidas en los últimos cien kilómetros de cada recorrido. Y algo verdaderamente muy importante es que el contenido de la mochila se puede reducir a la mínima expresión.
El otoño es la estación de los rezagados, como es frecuentemente nuestro caso. Es una época francamente buena, ya que los rigores del verano quedaron atrás y también la masificación, ¡cuidado que este año el seis de noviembre nos visita el Papa!, por lo que la cosa en esas fechas puede complicarse. Conviene no dejarlo para muy avanzada la estación, pues aparte de menos horas de luz, la mochila debe de contener más cosas, puede aparecer el frío, el agua, el barro y las primeras nevadas, especialmente en las etapas de montaña.
El invierno es, indudablemente, la estación de los “caminomaniacos” y solitarios del Camino.
Con el verano la cosa cambia, pues si por los caminos del norte se puede transitar maravillosamente, por la meseta podemos sufrir los rigores del calor y la masificación del camino, sobremanera en las etapas comprendidas en los últimos cien kilómetros de cada recorrido. Y algo verdaderamente muy importante es que el contenido de la mochila se puede reducir a la mínima expresión.
El otoño es la estación de los rezagados, como es frecuentemente nuestro caso. Es una época francamente buena, ya que los rigores del verano quedaron atrás y también la masificación, ¡cuidado que este año el seis de noviembre nos visita el Papa!, por lo que la cosa en esas fechas puede complicarse. Conviene no dejarlo para muy avanzada la estación, pues aparte de menos horas de luz, la mochila debe de contener más cosas, puede aparecer el frío, el agua, el barro y las primeras nevadas, especialmente en las etapas de montaña.
El invierno es, indudablemente, la estación de los “caminomaniacos” y solitarios del Camino.
2 jul 2010
¿Cuantos días necesito para hacer el Camino?
No poder disponer de suficientes días seguidos para llegar a Santiago, desde el lugar elegido como punto de partida, nunca debe ser un inconveniente para ponernos en marcha. Podemos planificarnos para hacer las primeras etapas en fines de semana, domingos o días sueltos y dejar para los días seguidos que tengamos las etapas finales. Además los días sueltos nos pueden ayudar a entrenar e ir cogiendo mejor forma física y ampliar nuestros conocimientos gastronómicos de los lugares elegidos como final de etapa, en compañía de los amigos que, bien como compañeros de camino o como apoyo logístico para ir a recogernos, nos acompañen.
Otra opción, muy recomendable especialmente para debutantes, es sumarse a la programación de una asociación o grupo ya organizado, ésta es la manera de no tener que preocuparse del aspecto logístico.
Otra opción, muy recomendable especialmente para debutantes, es sumarse a la programación de una asociación o grupo ya organizado, ésta es la manera de no tener que preocuparse del aspecto logístico.
Pero sin duda la mejor opción es poder disponer de una semana como mínimo, para poder integrarse en el día a día del camino. Lo ideal es poder contar con la compañía de tu pareja o de algún amigo, aunque tampoco debemos descartar la opción de hacerlo en solitario, ya que el Camino y sus gentes te harán la suficiente compañía y probablemente el segundo día ya no camines solo.
A falta de más tiempo, buena es una semana y a falta de una semana ¡ánimo con los fines de semana!
- CON ESTA ENTRADA SE INCORPORA LA SEGUNDA ETAPA DEL CAMINO Y PRIMITIVO DE LA COSTA .
29 jun 2010
¿Donde comienza El Camino?
Oviedo, Berlín, Roncesvalles, Huelva, Alicante, Villaviciosa, Milán ¿Que tienen en común estas villas o ciudades? Sencillamente son el lugar de partida de alguno de los miles de peregrinos que este año jacobeo llegarán a Santiago. La pregunta es : ¿Cual es "el bueno"? La respuesta es sencilla, pues todos los lugares son buenos para comenzar el camino; pero indudablemente el mejor es el que comienza en la puerta de nuestra casa. Por recóndito que parezca nuestro lugar de residencia siempre habrá una senda o caminillo que nos lleve hasta otro más importante que a su vez nos haga alcanzar otro y así hasta enlazar con uno de los caminos principales a Santiago.
Si analizamos uno de los numerosos mapas, tanto antiguos como modernos, veremos las múltiples vías que atraviesan Europa para confluir en Irún, Roncesvalles o Jaca y las que atraviesan la piel de toro para alcanzar Santiago o Finisterre. Por eso defendemos que quien hace el Camino por primera vez, debe de salir de su lugar de residencia. Es dificil imaginarmos a nadie recorriendo inútilmente kilómetros o leguas, en muchas ocasiones alejándonos de Santiago, para comenzar la andadura en tal o cual lugar por ser más famoso o conocido que nuestro pueblo.
No debe de preocuparnos, pues después de recorrerlo por primera vez, es el propio Camino el que se encargará de convencerte para hacer otro distinto, y después otro y otro, pues ya sabemos que crea "caminodependencia".
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









